martes, 10 de agosto de 2010

01-AGOSTO HERMAN MELVILLE


HERMAN MELVILLE
Escritor


"Sólo cuando un hombre ha sido vencido puede descubrirse su verdadera grandeza." Herman Melville

Obra: Moby Dick

Herman Melville (Nueva York, 1 de agosto de 1819; 28 de septiembre de 1891) fue un escritor estadounidense que además de novela escribió ensayo y poesía.

Novelista americano y una de las principales figuras de la historia de la literatura, Melville nació en Nueva York el 1 de agosto de 1819. A los diecinueve años, descartando la posibilidad de ir a la universidad, comenzó a embarcarse en viajes que inspiraron sus obras, pasando algún tiempo en las islas del Pacífico.
De regreso a Estados Unidos trabajó como profesor y en 1841 viajó a los Mares del Sur a bordo del ballenero Acushnet. Tras 18 meses de travesía abandonó el barco en las Islas Marquesas y vivió un mes entre los caníbales. Escapó en un mercante australiano y desembarcó en Papeete (Tahití), donde pasó algún tiempo en prisión, antes de regresar a su hogar en 1844.
Escribió sus primeras novelas sobre su experiencia como marino. Al tema del mar corresponden sus obras Mardi (1849), Omoo (1847), Taipi, un edén caníbal (1846) y Redburn (1849), mientras que La chaqueta blanca (1850) relata sus experiencias en el ejército.
Sus primeras novelas alcanzaron rápidamente una gran popularidad y le abrieron las puertas de la fama y el éxito económico, pero un incendio en los talleres de su editor le ocasionó un revés económico que le obligó a trabajar en la aduana en Nueva York.
Después de sus múltiples viajes, decidió casarse y estableció su residencia en Massachusetts, donde cultivó la amistad con el escritor Nathaniel Hawthorne, a quien dedicó su obra maestra, Moby-Dick (1851), en la cual orientó su producción literaria a reflexiones éticas y filosóficas que se manifestaron también en Pierre o las ambigüedades (1852), una oscura exploración alegórica sobre la naturaleza del mal. Moby Dick no resultó un éxito comercial y Pierre o las ambigüedades (1852) fue un estrepitoso fracaso.
El tema central de Moby Dick es el conflicto entre el capitán Ahab, patrón del ballenero Pequod, y la gran ballena blanca que arrancó su pierna derecha a la altura de la rodilla. Ahab, ávido de venganza, cegado por su monomanía, se lanza con toda su tripulación a una desesperada búsqueda de su enemigo. La obra sobrepasa en mucho la aventura y se convierte en una alegoría sobre el mal incomprensible representado por la ballena, un monstruo de las profundidades, que ataca y destruye lo que se pone en su camino, y también por el capitán Ahab, que representa la maldad absurda y obstinada, que sostiene una venganza personal y arrastra a la muerte inútil a muchos inocentes. La profundidad psicológica, que fue más evidente en esta obra, comenzó a emerger en Mardi (1849) y en La chaqueta blanca (1850).
La poca comprensión de su público hacia Pierre o las ambigüedades (1852) produjo el descenso de las ventas de sus obras. No obstante, Melville continuó el proceso de creación y decantación de su estilo literario. En este período publicó Israel Potter (1855); el libro de relatos Cuentos de Piazza (1856), en el que se incluyen algunos de los mejores cuentos de Melville como Benito Cereno y Bartleby, el escribiente; El hombre de confianza, «la novela más infravalorada, desconocida y posiblemente más radical de todo el siglo XIX», según se ha escrito de ella;1 Timoleón; Los cuentos del mirador; John Marr y otros marinos y Billy Budd, marinero (1891), obra que que le abrió de nuevo las puertas del mercado y le permitió publicar otros escritos inéditos como Diario de una visita a Europa, Mediterráneo oriental, La novia del manzano, Diario de una visita a Londres, Fin del continente, Diario de más allá de los estrechos y Cartas.
Su exploración de los temas psicológicos y metafísicos influyó en las preocupaciones literarias del siglo XX, a pesar de que sus obras permanecieron en un olvido relativo hasta la década de 1920, cuando su genio recibió finalmente el reconocimiento que merecía.
Su muerte, el 28 de septiembre de 1891, pasó virtualmente desapercibida. Fue enterrado en un cementerio de la parte norte del Bronx. El dj neoyorquino conocido como Moby es bisnieto de este autor; como homenaje a su bisabuelo, se llamó Moby en referencia a la famosa ballena.

http://es.wikipedia.org/wiki/Herman_Melville

Fragmentos de Moby-Dick

" Probablemente habréis visto muchas embarcaciones extrañas, lugres de pies cuadrados, montañosos juncos japoneses, galeotas como latas de manteca, y cualquier cosa; pero os aseguro que nunca habréis visto una extraña vieja embarcación como esta misma extraña y vieja Pequod. Era un barco de antigua escuela, más bien pequeño si acaso, todo él con un anticuado aire de patas de garra. Curtido y atezado por el clima, entre los ciclones y las calmas de los cuatro océanos, la tez del viejo casco se había oscurecido como la de un granadero francés que ha combatido tanto en Egipto como en Siberia. Su venerable proa tenía aspecto barbudo. Sus palos -cortados en algún punto de la costa del Japón, donde los palos originarios habían salido por la borda en una galerna-, sus palos se erguían rígidamente como los espinazos de los tres antiguos reyes en Colonia. Sus antiguas cubiertas estaban desgastadas y arrugadas como la losa, venerada por los peregrinos, de la catedral de Canterbury donde se desangró Becket.
(...)
Llamadme Ismael. Hace unos años -no importa cuánto hace exactamente-, teniendo poco o ningún dinero en el bolsillo, y nada en particular que me interesara en tierra, pensé que me iría a navegar un poco por ahí, para ver la parte acuática del mundo. Es un modo que tengo de echar fuera la melancolía y arreglar la circulación. Cada vez que me sorprendo poniendo una boca triste; cada vez que en mi alma hay un nuevo noviembre húmedo y lloviznoso; cada vez que me encuentro parándome sin querer ante las tiendas de ataúdes; y, especialmente, cada vez que la hipocondria me domina de tal modo que hace falta un recio principio moral para impedirme salir a la calle con toda deliberación a derribar metódicamente el sombrero a los transeúntes, entonces, entiendo que es más que hora de hacerme a la mar tan pronto como pueda. Es mi sustituto de la pistola y la bala. Catón se arroja sobre su espada, haciendo aspavientos filosóficos; yo me embarco pacíficamente. No hay en ello nada sorprendente. Si bien lo miran, no hay nadie que no experimente, en alguna ocasión u otra, y en más o menos grado, sentimientos análogos a los míos respecto del océano.
(...)
Las aguas que le rodeaban se iban hinchando en amplios círculos; luego se levantaron raudas, como si se deslizaran de una montaña de hielo sumergida que emergiera rápidamente a la superficie. Se intuía un rumor sordo, un zumbido subterráneo...Todos contuvieron el aliento al surgir oblicuamente de las aguas una mole enorme, que llevaba encima cabos enmarañados, arpones y lanzas. Se elevó un instante en la atmósfera irisada, como envuelta en una grasa de finísima textura, y volvió a sumergirse en el océano. Las aguas, lanzadas a treinta pies de altura, fulgieron como enjambres de surtidores, para caer luego en una vorágine que circuía el cuerpo marmóreo de la ballena. "

El Poder de la Palabra
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