lunes, 27 de septiembre de 2010

27-SEPTIEMBRE GRAZIA DELEDDA


27-09-1871

Obras: En el azul - Flor de Cerdeña - Los caminos del mal - El cedro del Libano y otras

Grazia o Grazzia Deledda (Nuoro, Cerdeña, 27 de septiembre de 1871 - Roma, 15 de agosto de 1936) fue una escritora italiana del Verismo, ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1926

Nacida en Nuoro, en 1871, en una familia numerosa y acomodada. El padre, Giovanni Antonio, pequeño empresario y terrateniente, fue poeta aficionado y alcalde de Nuoro en 1892. La madre, Francesca, fue una mujer muy religiosa que crió a sus hijos con extrema rigurosidad moral. Después de haber realizado sus estudios de educación primaria, recibió clases particulares de un profesor huésped de un familiar suyo, ya que las costumbres de la época no permitían que las jóvenes recibieran una instrucción que fuera más allá de la escuela primaria. Posteriormente, profundizó como autodidacta sus estudios literarios.
Empezó a destacar como escritora con algunos relatos que publicó la revista "L'ultima moda". Su primera obra de éxito puede considerarse que fue 'En el azul' (1890).
Sus primeras obras oscilan entre la narrativa y la poética. De ellas destaca Paisajes sardos (1896). Tras casarse con Palmiro Madesani, funcionario del Ministerio de la Guerra al que conoce en Cagliari en octubre de 1899, la escritora se traslada a Roma y tras la publicación de Almas honestas (1895) y de El viejo de la montaña (1900), además de sus colaboraciones en la revista "La Sardegna", "Piccola rivista" y "Nuova Antologia", la crítica empieza a interesarse por sus obras.
En 1903 publica Elias Portolu que la consagra como escritora e inicia una buena serie de novelas y obras de teatro: Cenizas (1904), La hiedra (1906), Hasta el límite (1911), Colombi e Sparvieri (1912), Cañas al viento (1913), El incendio en el olivar (1918), El Dios de los vientos (1922).
Cenizas fue también una película de 1916 interpretada por Eleonora Duse.
Su obra fue alabada por Luigi Capuana y Giovanni Verga además de por otros escritores más jóvenes como Enrico Thovez, Pietro Pancrazi y Renato Serra. En Elías Portolu (1903) evoca la Cerdeña decadente de principios del siglo XX; su mundo es poético, pero primitivo y cerrado. La sociedad que describe es arcaica e inmovilista, y sus personajes aparecen dominados por extraños conceptos intransigentes y supersticiosos de la existencia humana, de una moralidad sumamente convencional.

La narrativa de Grazia Deledda se basa en vivencias poderosas de amor, dolor y de muerte sobre las que planea el sentido del pecado, de la culpa, y la conciencia de una inevitable fatalidad.
Se ha considerado que estaba muy influenciada por el verismo de Giovanni Verga pero también a veces, por el decadentismo del que es representante Gabriele D'Annunzio, además de por León Tolstoi.
En las novelas de Grazia Deledda siempre hay un fuerte vínculo entre lugares y personas, entre los estados de ánimo y el paisaje que se representa, que es el de su áspera Cerdeña natal, que sin embargo no aparece siguiendo los esquemas tópicos veristas regionales ni tampoco con la fantástica coloración que utiliza D'Annunzio, sino que se reviven a través de los mitos.
La crítica ha encasillado su obra en uno u otro -ismo: regionalismo, verismo, decadentismo... Algunos críticos sin embargo prefieren reconocerle, como es de ley para los grandes autores, una poética propia y original, en tanto en cuanto se halla perfectamente integrada en el contexto del Siglo XX europeo, en la que todo aparece sin que llegue a pertenecer a ningún movimiento en exclusiva.

http://es.wikipedia.org/wiki/Grazia_Deledda

Fragmento de "Cenizas" de Grazia Deledda

" Eran todos - dice - hombres valerosos, hábiles, dispuestos a todo, que sabían despreciar la muerte. ¿Crees tú acaso que todos los bandoleros son malos? Te engañas, hija mía; son hombres que se ven obligados a mostrar su valor, nada más que eso. Mi marido solía decir: En los tiempos antiguos los hombres iban a la guerra, ahora no hay guerras, y los hombres siguen con necesidad de luchar; por eso se ejercitan en actos de violencia, rapiñas y otros excesos, no por hacer mal, sino para hacer alarde, sea como sea, de su valor. "

El Poder de la Palabra
www.epdlp.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario