miércoles, 29 de septiembre de 2010

29-SEPTIEMBRE ANTONIO BUERO VALLEJO


"El tiempo somos nosotros y no es posible detenerlo." Antonio Buero Vallejo.

29-09-1916

Obras teatrales: Historia de una escalera - La tejedora de sueños - Madrugada - Lázaro en el laberinto y otras.

Antonio Buero Vallejo (Guadalajara, España, 29 de septiembre de 1916 – Madrid, 29 de abril de 2000) fue un dramaturgo español.

Nació en Guadalajara, en 1916. Su padre, Francisco, era un militar gaditano que enseñaba Cálculo en la Academia Militar de Ingenieros; su madre, María Cruz, era de Taracena (Guadalajara). Su hermano mayor Francisco nació en 1911 y su hermana pequeña Carmen en 1926. Toda su infancia es alcarreña, salvo dos años (1927-1928) que pasó en Larache (Marruecos), donde había sido destinado el padre. Se aficionó a la lectura en la gran biblioteca paterna y también a la música y a la pintura: desde los cuatro años dibujó incansablemente. El padre lo llevaba habitualmente al teatro y a los nueve años ya dirigía representaciones en un teatrillo de juguete. Estudió Bachillerato en Guadalajara (1926-1933) y se despertó su interés por las cuestiones filosóficas, científicas y sociales. En 1932 recibió un premio literario para alumnos de enseñanzas medias y Magisterio por la narración El único hombre, que no se editó hasta 2001. Comienza a escribir unas Confesiones que luego destruye. En 1934, la familia se muda a Madrid y allí ingresa en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, alternando las clases con su asistencia al teatro y la lectura. No milita en ningún partido, pero se siente afín al marxismo. Al comenzar la Guerra Civil quiere alistarse como voluntario, pero su padre se lo impide; su padre, el militar, es detenido y fusilado el 7 de diciembre de 1936. En 1937 es llamado a filas y se incorpora a un batallón de infantería y colabora con dibujos y escritos en La Voz de la Sanidad y en otras actividades culturales. En Benicasim conoce a Miguel Hernández.
Al finalizar la guerra Buero se encuentra en la Jefatura de Sanidad de Valencia, donde se le recluye unos días y pasa un mes en el campo de concentración de Soneja (Castellón); le dejan volver a su lugar de residencia con orden de presentarse a las autoridades, que no cumple. Comienza a trabajar en la reorganización del Partido Comunista, al cual se había afiliado durante la contienda y de cuya militancia se va alejando años después. Es detenido en mayo o junio de 1939 y condenado a muerte con otros compañeros por «adhesión a la rebelión». Tras ocho meses, se le conmuta la pena por otra de treinta años. Pasa por diversas cárceles: en la de Conde de Toreno permanece año y medio y allí dibuja un famoso retrato de Miguel Hernández ampliamente reproducido - cuyo original conservan los herederos de Miguel hernández -y ayuda en un intento de fuga que le inspiró más tarde ciertos aspectos de La Fundación. En la de Yeserías apenas estuvo mes y medio y unos tres años en El Dueso; otro año en la prisión de Santa Rita. Escribe sobre pintura y hace cientos de retratos de sus compañeros. Sale del penal de Ocaña en libertad condicional, aunque desterrado de Madrid, a principios de marzo de 1946. Fija su residencia en Carabanchel Bajo y se hace socio del Ateneo; publica dibujos en revistas, pero ya le atrae más la escritura narrativa y, por fin, la dramática.
Sobre la ceguera escribe su primer drama, En la ardiente oscuridad, en una semana del mes de agosto de 1946, e Historia despiadada y Otro juicio de Salomón en 1948 (obras que después destruye y no se han conservado); y, entre 1947 y 1948, Historia de una escalera, inicialmente llamada La escalera. Se presenta al [premio Lope de Vega], que gana con Historia de una escalera, cuyo estreno en octubre de 1949 tuvo tal éxito que lo consagra para siempre entre crítica y público. Ese mismo año gana también el premio de la Asociación de amigos de los Quintero con la pieza en un acto: Las palabras en la arena. Publica y estrena de forma constante en Madrid e Historia de una escalera es llevada al cine por Ignacio F. Iquino. En los 50 estrena La tejedora de sueños, La señal que se espera, Casi un cuento de hadas, Madrugada, Irene, o el tesoro, Hoy es fiesta y su primer drama histórico, Un soñador para un pueblo. Empiezan a representarse sus obras en el extranjero, como Historia de una escalera, en México (marzo de 1950) y En la ardiente oscuridad en Santa Bárbara, California (diciembre de 1952). Se prohíbe el estreno de Aventura en lo gris en 1954. Al año siguiente aparece en el diario Informaciones «Don Homobono», irónico artículo contra la censura. También se prohíbe la representación de El puente, de Carlos Gorostiza, cuya versión había realizado Buero. Escribe Una extraña armonía, que no llega a estrenarse ni se publicó hasta su Obra Completa. En el número 1 de la revista Primer Acto aparece el artículo «El teatro de Buero Vallejo visto por Buero Vallejo». Se publica su ensayo sobre «La tragedia». En 1959 se casa con la actriz Victoria Rodríguez, con la que tuvo dos hijos: Carlos, que nace al año siguiente, y un año más tarde nace Enrique, en 1961. En los sesenta consigue estrenar parte de sus piezas a pesar de la censura: El concierto de San Ovidio, Aventura en lo gris, El tragaluz y sus versiones de Hamlet, príncipe de Dinamarca, de Shakespeare y Madre Coraje y sus hijos, de Bertolt Brecht. Dirigida por José Tamayo, estrena Las Meninas, que es su éxito mayor desde Historia de una escalera. Tiene lugar entonces la polémica entre el teatro del posibilismo y el del imposibilismo que mantuvo con Alfonso Sastre en las páginas de Primer Acto. En este año publica «Un poema y un recuerdo», temprano artículo sobre Miguel Hernández. En 1963 se le propone su incorporación al Consejo Superior de Teatro, pero Buero renuncia a ello. Encabezados por José Bergamín firma con otros cien intelectuales una carta dirigida al ministro de Información y Turismo solicitando explicaciones sobre el trato dado por la policía a algunos mineros asturianos; aunque la carta se publica, sufre un cierto ninguneamiento por ello y Buero no podrá estrenar hasta 1967, por ejemplo La doble historia del doctor Valmy (escrita en 1964), sobre la tortura, que permaneció sin representarse en España hasta 1976, pasada la dictadura. Fue miembro de número de la Real Academia Española en 1971 para ocupar el sillón X y Galardonado con el Premio Nacional de las Letras Españolas en 1996 y el Premio Cervantes en 1986.

Fragmento de "En la ardiente oscuridad" de Antonio Buero Vallejo

" IGNACIO.- (Deja de reír. Grave). Estáis envenenados de alegría. Pero sois monótonos y tristes sin saberlo... Sobre todo las mujeres. Aquí, como ahí fuera, os repetís lamentablemente, seáis ciegas o no. No eres la primera en sugerirme esa solución pueril. Mis vecinitas decían lo mismo.
JUANA.- ¡Bobo! ¿No comprendes que se insinuaban?
IGNACIO.- ¡No! Ellas también estaban comprometidas... como tú. Daban el consejo estúpido que la estúpida alegría amorosa os pone a todas en la boca. Es... como una falsa generosidad Todas decís: ¿Por qué no te echas novia?" Pero ninguna, con la inefable emoción del amor en la voz, ha dicho. "Te quiero." (Furioso). Ni tú tampoco, ¿no es así? ¿O acaso lo dices? (Pausa). No necesito una novia. ¡Necesito un "te quiero" dicho con toda el alma! "Te quiero con tu tristeza y tu angustia; para sufrir contigo y no para llevarte a ningún falso reino de la alegría." No hay mujeres así. "

El Poder de la Palabra

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