viernes, 8 de octubre de 2010

08-OCTUBRE BENITO JERONIMO FEIJOO


"Sólo los que saben poco quieren mostrar en todas partes lo que saben"
Benito Feijoo
Escritor, ensayista, polígrafo

08-10-1676

Obras: Teatro crítico universal - Cartas eruditas y curiosas - Teatro anticrítico y otras

Escritor español representante de la primera fase de la Ilustración. Nació en Casdemiro (Orense) en 1676. Ingresó en un monasterio benedictino antes de cumplir los 14 años. Estudió en Salamanca y en Oviedo. Es autor del Teatro crítico universal, o Discursos varios en todo género de materias para desengaño de errores comunes, que se publicó entre 1726 y 1740. Abarca en esta obra temas de distintas ciencias y actividades humanas y, por su propósito de discurrir acerca de las falsas creencias y las supersticiones, entre otros errores difundidos en el pueblo, ha sido llamado el desengañador de las Españas. Por su carácter enciclopédico, esta obra se inserta en la tradición de las misceláneas, al estilo de la Silva de varia lección de Pero Mexía (siglo XVI). Es autor también de las Cartas eruditas y curiosas, publicadas entre 1742 y 1760. Su contacto con el pensamiento ilustrado lo identifica con el lema de Kant (“atreverse a saber”) y con el de Voltaire (“atreveos a pensar por vosotros mismos”). También fue un admirador de Francis Bacon, del que tomó su entusiasmo por los aspectos utilitaristas de la ciencia. Murió en 1764 en Oviedo. Ejerció notable influencia en el desarrollo de las nuevas ideas y la crítica ilustrada, tanto en España como en los dominios españoles de América.

http://www.epdlp.com/escritor.php?id=3562

El ensayo es un género característico del siglo XVIII. Encuentra su mejor representante en Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764), nacido en Casdemiro (Orense). En 1690 recibe los hábitos benedictinos y dos años después estudia Artes, para seguir sus estudios de Teología. En 1709 se instalará en el convento de San Vicente, en Oviedo, para realizar contados viajes.
Su primera obra relevante fue la Carta Apologética de la Medicina Escéptica, del Doctor [Martín] Martínez (1725).
Un año después edita en Madrid el primer volumen del Teatro Crítico Universal (1726). Lo forman "Discursos varios en todo género de materias para desengaño de errores comunes".

Fragmentos de "Teatro crítico universal" Causas del amor - Discurso I

1. Un afecto, que es el primer móvil de todas las acciones humanas, Príncipe de todas las pasiones, Monarca, cuyo vasto Imperio, no reconoce en la tierra algunos límites: máquina con que se revuelven, y trastornan Reinos enteros, Idolo, que en todas las Religiones tiene adoradores: en fin, Astro fatal, de cuya influencia pende la fortuna de todos, pues según sus varios aspectos [348] (quiero decir según su mira a objetos diferentes) a unos hace eternamente dichosos, a otros eternamente infelices: un afecto, digo, dotado de tales prerrogativas, bien merece algún lugar en este Teatro.

2. ¿Mas qué hemos de decir del Amor, que no esté ya dicho infinitas veces? ¿Será bien que repitamos, ni aun en compendio, lo que está esparcido en innumerables libros, o bien refiriendo mil vulgarizadas historias, o bien tejiendo una rapsodia de sentencias de Filósofos, y Poetas? A la verdad, esto es lo que se estila, no sólo en esta materia, sino en todas. Respecto de cualquier asunto, los Escritores (mejor los llamaremos Escribientes) son muchos; los Autores rarísimos. La producción de los libros comunísimamente es producción unívoca. Llaman así los Filósofos de la Escuela a aquella producción, en que el efecto es de la misma especie que su causa. ¿Qué quiero decir? Que los libros comunísimamente son hijos de otros libros; no de la idea, y entendimiento de los que los escriben. ¡O cuántos grajos no hacen sino repetir lo que cantaron algunos cisnes! ¡A cuántos vivos no se oyen sino los ecos de las voces de algunos muertos! ¡Cuántas cornejas solo se adornan de ajenas plumas! Aun sería tolerable, si estos Escribientes supiesen dar a lo que trasladan una nueva agradable forma. Mas lo que a cada paso se ve, es , que de preciosos materiales fabrican torpísimos edificios; y de bellas pinturas sacan en la copia infelices mamarrachos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario