martes, 12 de octubre de 2010

12-OCTUBRE DIONISIO RIDRUEJO

DIONISIO RIDRUEJO
Escritor, político

12-10-1912

Dionisio Ridruejo Jiménez (Burgo de Osma, Soria, 12 de octubre de 1912 – Madrid, 29 de junio de 1975) fue un escritor y político español perteneciente a la Generación del 36 o Primera generación poética de posguerra.

Estudió con los maristas en Segovia y luego con los jesuitas en Valladolid y en Madrid. Ingresó en la Universidad María Cristina de El Escorial. Siendo uno de los primeros seguidores de José Antonio Primo de Rivera, en 1933 se afilió a Falange Española y ocupó cargos políticos; se le deben dos versos de la letra del himno falangista Cara al sol: «Volverán banderas victoriosas / al paso alegre de la paz

Durante la Guerra Civil fue Director General de Propaganda del bando franquista. En 1940 fundó con Pedro Laín Entralgo la revista Escorial.

El 13 de septiembre de 1940 Ramón Serrano Súñer como enviado especial de Franco parte hacia Alemania acompañado de una serie de personas inclinadas en favor del nacionalsocialismo, en este séquito figura Demetrio Carceller Segura junto con Miguel Primo de Rivera, Antonio Tovar, Manuel Halcón y Miguel Mora Figueroa.

En 1941 marchó como soldado raso voluntario a la División Azul que fue a luchar en Rusia junto a las tropas alemanas. A su vuelta, sin embargo, se enfrentó con el régimen del general Francisco Franco, porque el dictador se comportaba como un gobernante revanchista que, más que seguir las líneas de la revolución falangista, se entregaba a las corrientes más conservadoras y pretendía destruir a los adversarios. Como el propio Ridruejo escribiera, Franco fingía «la suprema defensa de nuestra generación» mientras entonaba «el cántico de los derechos incondicionales» y predicaba «una especie de revanchismo deportivo, dando a la honrosa tarea del Poder una categoría de pago de gratificaciones». Su discrepancia la expuso en persona al propio Franco: lo acusó de utilizar a la Falange hasta la traición, le explicó que el mando no legitima todo y que, en lugar de encarnar la revolución, pretendía ser un árbitro entre fuerzas contradictorias, no consiguiendo sino un régimen político impopular que sólo administraba el hambre, cedía ante las presiones eclesiásticas, sostenía una justicia arbitraria y se sostenía gracias a un ejército opresor. Concluyó diciendo que el «Régimen se hunde como empresa aunque se sostenga como tinglado». Descontento con el régimen por su falta de carácter falangista, rompe con él en el año 1942, abandonando la Falange y dejando todos sus cargos públicos. Es desterrado a varias ciudades, entre ellas Ronda y San Cugat del Vallés, en 1947.

Desde 1951 residirá en Madrid dedicándose a dar conferencias luchando por liberalizar el régimen de Franco. A pesar de todo, su pertenencia a los antiguos combatientes franquistas, sin embargo, le permite una libertad de actuación que nunca hubieran podido gozar los antiguos republicanos. Escribe libros, artículos y colaboraciones periodísticas pagadas que le permiten subsistir, pese a las dificultades que va sufriendo. El equipo que constituyó en sus años de jerarca falangista (Gonzalo Torrente Ballester, Xavier de Salas, Juan Ramón Masoliver, José Maria Fontana, Samuel Ros, Román Escotado, Carlos Sentís, Antonio de Obregón, Martínez Barbeito, Edgar Neville, Luis Escobar, Manuel Augusto García Viñolas, Pedro Laín Entralgo, Luis Rosales, Luis Felipe Vivanco, etc…), «el menos sectario de cuantos se constituyeron durante la guerra» según él, siempre estuvo, de una u otra forma, para echarle una mano. Es entonces cuando se da cuenta de que la única forma de liberalizar el régimen franquista es unirse a la oposición democrática.

En 1956 es encarcelado por participar en un movimiento revolucionario en el que colabora con militantes del PCE sin saberlo, pues estos mantienen en secreto su militancia (entre ellos están Fernando Sánchez Dragó y Javier Pradera). En 1957 denuncia la situación política en un Informe confidencial entregado al general Franco. Acusado de haber fundado el grupo político «Acción Democrática», se le encarceló otra vez y se le sometió a dos procesos. Ejerció la docencia en Estados Unidos a principios de los años sesenta. En 1962 acudió a un encuentro en Múnich entre dirigentes de la oposición del interior y del exilio, bautizado por la prensa oficial el «contubernio de Múnich»; un año antes había tenido que publicar en Buenos Aires su libro Escrito en España, que la censura no dejó publicar en la Península. Por todo esto tuvo que exiliarse en París desde 1962 hasta 1964. En 1974 fundó la Unión Social Demócrata Española, de planteamientos reformistas neocatólicos que propugnaban una democracia social próxima a la democracia cristiana de su amigo Joaquín Ruiz-Giménez. Murió en Madrid el 29 de junio de 1975.

Casó con Gloria de Ros en julio de 1946. Ésta fue su gran apoyo en la lucha que desempeñó desde 1942 por restaurar la democracia en España. La prematura muerte de su marido hizo que ésta tuviera que encargarse de las anotaciones de algunos de sus poemas, que iban a ser publicados en la Editorial Castalia.

La salud de Ridruejo siempre había sido delicada, aunque la razón no se conoció con exactitud hasta días antes de su muerte, cuando descubrió que padecía insuficiencia coronaria. Fue internado en la Clínica de Nuestra Señora de Madrid el 27 de junio. Iba a ser sometido a una delicada operación, que estaba prevista para el día 2 de julio de 1975. Tan sólo pudo ser visitado por seis personas (entre ellas Ramón Serrano Suñer) debido a la prohibición por orden facultativa. Durante este breve periodo antes de su muerte, el escritor afirmó no estar preocupado por dicha operación.

http://es.wikipedia.org/wiki/Dionisio_Ridruejo



A UNA ESTATUA DE MUJER DESNUDA


Desnuda y vertical, pero ceñida,
la línea de la tierra a la pereza
de una carne que cede, cuando empieza
la perfección del sueño, su medida.

Materia sin amor, pero encendida
por el número fiel de la pureza
donde la fría carne se adereza
sin el gusto del tiempo y de la vida.

¡Oh, dócil a los ojos y apartada
del fuego de la sangre, muda gloria
en éxtasis de tierra levantada!

Antigua juventud fresca y gastada
que aflige la pasión de su memoria
en esta eternidad tan sosegada.

AUREA CAMINANTE


Como ofrenda del trigo aventurada
para dar su pasión a la marina
avanzabas, esbelta y matutina,
de oro gentil vestida y coronada.

Mediodía del sol, tierra postrada
con niebla de estupor, siesta salina;
y agosto en ti, con la sazón divina
de una torre solar, libre y pausada.

Espada fresca, el aire de tu paso,
calmaba la aridez mientras ardía
sosteniendo los cielos, milagrosa.

Sólo mi corazón era el ocaso;
mi alma detrás, la noche sólo mía,
para sólo tu lumbre victoriosa.

http://www.poemasde.net/poemas-de-dionisio-ridruejo/

No hay comentarios:

Publicar un comentario