sábado, 23 de octubre de 2010

22-OCTUBRE IVAN BUNIN


"Los celos son una falta de estima por la persona amada."
Iván Bunin
Escritor, poeta

22-10-1870

Obras: Caida de la hoja (Versos) - El sequedal - El señor de San Francisco - El amor de Mitia y otros

Iván Alekséyevich Bunin (en cirílico ruso: Иван Алексеевич Бунин) (n. Vorónezh, 22 de octubre de 1870 - † París, 8 de noviembre de 1953). Escritor ruso.

Nacido la Rusia Central, en el seno de una familia noble, vivió hasta los siete años en la hacienda que sus padres poseían en Yelets. Se educó en el hogar paterno bajo la disciplina de un tutor, quien le enseñó a leer y escribir utilizando una traducción al ruso de El Quijote, con los cuentos y leyendas de Gógol y con el Robinson Crusoe.
Durante algún tiempo estudió en la Universidad de Moscú. Publicó sus primeros poemas en 1897 en una revista literaria de San Petersburgo. Su primera colección de poemas, Listopad, apareció en 1901 siendo cálidamente acogida por la crítica. En 1903 recibió el Premio Pushkin de la Academia rusa por sus traducciones al ruso de las obras del poeta estadounidense Henry Wadsworth Longfellow, así como de los poetas ingleses Lord Byron y Alfred Tennyson.

En los años previos al inicio de la I Guerra Mundial se dedicó a viajar por Italia, Turquía, Palestina, Egipto, Grecia, Argelia y Túnez. Tras la revolución rusa de 1917, en 1919 emigró a París, donde se estableció, viviendo modestamente hasta su muerte acaecida en 1953.
En 1933 fue galardonado con el premio Nobel de Literatura.
Su libro Días malditos (Un diario de la Revolución) es el testimonio directo de lo que estaba pasando en las calles de Moscú y Odesa en las semanas y meses posteriores a la Revolución de Octubre.

http://es.wikipedia.org/wiki/Iv%C3%A1n_Bunin

Fragmento de "El caballero de San Francisco"

" Los hornos gigantes rugían devorando con sus fauces montañas de carbón, que arrojaban a ellas hombres desnudos hasta la cintura, bañados en su propio sudor corrosivo y sucio y encendidos con el reflejo de las llamas rojas.
(...)
Entretanto, el cuerpo del viejo caballero de San Francisco regresaba a su hogar, a un sepulcro en las playas del Nuevo Mundo. Después de haber pasado por muchas humillaciones, por mucho abandono humano, después de haber vagado durante semanas de una aduana a otra, había sido conducido una vez más a aquel mismo famoso barco en el que tan recientemente, con tanta deferencia, había sido conducido al Viejo Mundo. Pero ahora era ocultado a las miradas de los vivos y descendido en su negro ataúd a las. profundidades negras. Y una vez más el barco inició su largo viaje marino. En la noche se alejó de la Isla de Capri. Para quien lo observaba desde aquella isla, había cierta tristeza en las luces del barco que desaparecía lentamente sobre el mar oscuro. "

El Poder de la Palabra
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