jueves, 11 de noviembre de 2010

11-NOVIEMBRE FIODOR DOSTOYEVSKI


"¿Y ya con que voy a soñar, cuando he sido tan feliz despierto?"
Fedor Dostoievski
Escritor

11-11-1821

Obras: Crimen y Castigo - Los hermanos Karamazov- La casa de los muertos - Los endemoniados - El idiota - Humillados y ofendidos - El jugador - Noches blancas y otros relatos

Fiódor Mijáilovich Dostoyevski (Фёдор Михайлович Достоевский /ˈfʲodər mʲɪˈxajləvʲɪtɕ dəstɐˈjɛfskʲɪj/ escuchar ▶?/i; en castellano a veces transliterado Dostoievski, Dostoyevsky, Dostoevsky o Dostoyevskii) (Moscú, 30 de octubrejul./ 11 de noviembre de 1821greg. – San Petersburgo, 28 de enerojul./ 9 de febrero de 1881greg.) fue un novelista ruso del siglo XIX.

Se le incorpora en la lista de los mejores y más influyentes escritores de la historia, al lado de Homero, Dante, Shakespeare o Cervantes. En una lista elaborada por el Instituto Nobel y el Club del Libro Noruego —con la participación de cien prestigiosos escritores de 54 países diferentes— sobre cuál es la mejor obra de la historia, Dostoyevski resultó ser el escritor con más obras, con un total de cuatro, las correspondientes a sus grandes novelas.

La literatura de Dostoyevski explora la psicología humana en el complejo contexto político, social y espiritual de la sociedad rusa del siglo XIX. Walter Kaufmann citó las Memorias del subsuelo (1864), escritas con la amarga voz del anónimo «hombre subterráneo», como «la mejor obertura para el existencialismo jamás escrita». En el mismo sentido, el prestigioso intelectual y escritor austriaco Stefan Zweig consideró al escritor ruso como «el mejor conocedor del alma humana de todos los tiempos». Su obra, aunque escrita en el siglo XIX, refleja al hombre y la sociedad de hoy. Sigmund Freud dijo en su obra Dostoievski y el parricidio que el capítulo de «El gran inquisidor», de la novela Los hermanos Karamazov, era uno de los pináculos de la literatura universal. Cabe resaltar, asimismo, la influencia ejercida sobre Nietzsche, quien afirmó: Dostoyevski, el único psicólogo, por cierto, del cual se podía aprender algo, es uno de los accidentes más felices de mi vida, más incluso que el descubrimiento de Stendhal.
Nietzsche, Friedrich. El crepúsculo de los ídolos.

Si bien la madre de Fiódor Dostoyevski era rusa, la ascendencia paterna de éste se remonta a un pueblo denominado Dostoyev, ubicado en la gubérniya de Minsk, en Bielorrusia. En sus orígenes, el acento del apellido -como el del pueblo- recaía en la segunda sílaba, cambiando su posición a la tercera en el siglo XIX. De acuerdo a algunas versiones, los ancestros paternos de Dostoyevski eran nobles polonizados (szlachta) de origen rutenio que fueron a la guerra con el escudo de armas de Radwan.

Fiódor fue el segundo de los siete hijos nacidos del matrimonio de Mijaíl Dostoyevski y su esposa María Fiódorovna. Un padre autoritario, médico del hospital para pobres Mariinski en Moscú, y una madre vista por sus hijos como un refugio de amor y protección, marcaron el ambiente familiar en la infancia de Dostoyevski. A los once años de edad, él y su familia se radican en la aldea de Darovoye, en Tula, donde su padre había adquirido unas tierras. En 1834 ingresa, junto con su hermano Mijaíl, en el pensionado de Chermak, donde cursarían los estudios secundarios. La temprana muerte de la madre por tuberculosis en 1837 sumió al padre en la depresión y el alcoholismo, lo que provocó que finalmente Fiódor y su hermano Mijaíl fueran enviados a la Escuela de Ingenieros Militares de San Petersburgo, lugar en el que el joven Fiódor comenzaría a interesarse por la literatura. En 1839, cuando tenía dieciocho años, le llegó la noticia de que su padre había fallecido. Los siervos mancomunados de Mijaíl Dostoyevski (hidalgo de Darovóye), enfurecidos tras uno de sus brutales arranques de violencia provocados por la bebida, le inmovilizaron y le hicieron beber vodka hasta que murió ahogado. Otra historia sugiere que Mijaíl murió por causas naturales, pero que un terrateniente vecino suyo inventó la historia de la rebelión para comprar la finca a un precio más reducido. En parte, Fiódor se culpó posteriormente de este hecho por haber deseado la muerte de su padre en muchas ocasiones. A propósito, Sigmund Freud señalaría este sentimiento de culpa del autor como la causa de la intensificación de su epilepsia. Asimismo, Freud se fijó en estos hechos para redactar su famoso artículo Dostoyevski y el parricidio (1928). Dostoyevski sufría de epilepsia y su primer ataque ocurrió cuando tenía nueve años. Los ataques epilépticos ocurrieron esporádicamente durante su vida y se cree que esas experiencias formaron las bases para la descripción de la epilepsia del príncipe Myshkin en su novela El idiota y la de Smerdiákov en Los hermanos Karamázov.

En la Academia de Ingeniería Militar de San Petesburgo, Dostoyevski aprendió matemáticas. También estudió la literatura de Shakespeare, Pascal, Victor Hugo y E.T.A. Hoffmann y, a pesar de enfocarse en otras áreas, rindió bien en los exámenes de matemáticas y fue ascendido a alférez ingeniero de campo. Ese mismo año, escribió dos obras teatrales románticas, influenciado por el poeta romántico alemán Friedrich Schiller. Estas obras eran María Estuardo y Borís Godunov, pero no fueron preservadas. Dostoyevski se describía como un «soñador» en su juventud y en esa época admiraba a Schiller. En 1843, acabó sus estudios de Ingeniería, adquirió el grado militar de subteniente y se incorporó a la Dirección General de Ingenieros en San Petersburgo.
En 1844, Honoré de Balzac visitó San Petersburgo y Dostoyevski, como muestra de admiración, decidió traducir Eugenia Grandet para saldar una deuda de 300 rublos con un usurero. Esta traducción despertaría su vocación y poco después de terminarla pidió la excedencia del ejército con la idea de dedicarse exclusivamente a la literatura. Ese mismo año dejó el ejército y empezó a escribir la novela epistolar Pobres gentes, obra que le proporcionaría sus primeros éxitos de crítica y, fundamentalmente, el reconocimiento del crítico literario Belinski. La obra fue editada en forma de libro al año siguiente, convirtiendo a Dostoyevski en una celebridad literaria a los 24 años. En esta misma época comenzó a contraer algunas deudas y a sufrir con más frecuencia ataques epilépticos. Sin embargo, las novelas que siguen: El doble (1846), Noches blancas (1848) y Niétochka Nezvánova (1849), no tuvieron el éxito de la primera y sufrieron críticas muy negativas, lo que sumió a Dostoyevski en la depresión. En esta época entró en contacto con ciertos grupos de ideas utópicas, llamados nihilistas, que buscaban la libertad del hombre.

Dostoyevski fue arrestado y encarcelado el 23 de abril de 1849 por formar parte de un grupo intelectual liberal llamado el Círculo Petrashevski bajo el cargo de conspirar contra el zar Nicolás I. Después de ver las revoluciones de 1848 en Europa, el zar Nicolás I se mostró reacio a cualquier tipo de organización clandestina que pudiera colocar a su autocracia en peligro.
El 16 de noviembre, Dostoyevski y otros miembros del Círculo Petrashevsky fueron condenados a muerte por participar en actividades antigubernamentales. El 22 de diciembre, los prisioneros fueron llevados al patio de la prisión para su fusilamiento; Dostoyevski tenía que situarse frente al pelotón de fusilamiento e incluso escuchar sus disparos con los ojos vendados, pero su pena había sido conmutada por cinco años de trabajos forzados en Omsk, Siberia. Durante esta época los ataques epilépticos fueron en aumento. Años más tarde, Dostoyevski le describiría a su hermano los sufrimientos que atravesó durante los años que pasó «silenciado dentro de un ataúd».Describiendo el cuartel donde estuvo, el cual según sus propias palabras «debería haber sido demolido años atrás», escribió:
En verano, encierro intolerable; en invierno, frío insoportable. Todos los pisos estaban podridos. La suciedad de los pavimentos tenía una pulgada de grosor; uno podía resbalar y caer... Éramos apilados como anillos de un barril... Ni siquiera había lugar para dar la vuelta. Era imposible no comportarse como cerdos, desde el amanecer hasta el atardecer. Pulgas, piojos, y escarabajos por celemín.
Fue liberado en 1854 y se reincorporó al ejército como soldado raso, lo que constituía la segunda parte de su condena. Durante los siguientes cinco años estaría en el Séptimo Batallón de línea acuartelado en la fortaleza de Semipalátinsk en Kazajistán. Mientras se encontraba allí, comenzó una relación con Mariya Dmítrievna Isáyeva, la esposa de un conocido suyo en Siberia. Se casaron en febrero de 1857 después de la muerte de su esposo. Ese mismo año, el zar Alejandro II decretó una amnistía que benefició a Dostoyevski, recuperando el autor su título nobiliario y obteniendo el permiso para continuar publicando sus obras.
Al final de su estadía en Kazajistán, Dostoyevski era ya un cristiano convencido. Se convirtió en un agudo crítico del nihilismo y del movimiento socialista de su época y, en parte, dedicó tiempo después sus libros Los endemoniados y Diario de un escritor a criticar las ideas socialistas. Las críticas a estas ideas se fundamentaban en la creencia de que quienes las pregonaban no conocían al pueblo ruso y de que no era posible trasladar un sistema de ideas de origen europeo a la Rusia de entonces, de la misma forma en que no era posible adoptar las doctrinas de una institución occidental como la Iglesia Católica Romana a un pueblo esencialmente cristiano-ortodoxo. Dostoyevski plasmaría estas convicciones en la descripción de Piotr Stepánovich para su novela Los endemoniados y en la redacción de las reflexiones del padre Zósima en Un religioso ruso, de Los hermanos Karamázov.
Este modo de pensar fue acercándolo progresivamente a una postura eslavófila moderada y a las ideas de Danielevski, autor de Rusia y Europa. La interpretación de Dostoyevski acerca de esta filosofía rescataba el papel integrador y salvador de la religiosidad rusa y no consideraciones de superioridad racial eslava. Por otra parte, en su interpretación, la unión rusa y su supuesto servicio a la humanidad no implicaba desprecio alguno por la influencia europea, la cual Dostoyevski reconocía gratamente. Más tarde llegó a trabar amistad con el estadista conservador Konstantín Pobedonóstsev y abrazó algunos de los principios del Póchvennichestvo. Con todo, posicionar políticamente a Dostoyevski no es del todo sencillo; como cristiano rechazaba el ateísmo socialista, como tradicionalista rechazaba la destrucción de las instituciones y, como pacifista , rechazaba cualquier método violento de cambio social (progresista o reaccionario). A pesar de esto, dio claras muestras de simpatía por las reformas sociales que se estaban produciendo durante el reinado de Alejandro II, en particular por la que implicaba la abolición de la servidumbre en el campo, dictada en 1861. Por otra parte, si bien en los primeros años de su regreso de Kazajistán era todavía escéptico en relación a los reclamos de las feministas, en 1870 escribió que «todavía podía esperar mucho de la mujer rusa» y, desde entonces, cambió de parecer respecto a este tema.

Su preocupación por la desigualdad social es un tema notorio en su obra y, desde un punto de vista cristiano ascético, creía, como luego reflejaría en su personaje Zósima, que «al considerar la libertad como el aumento de las necesidades y su pronta saturación, se altera su sentido, pues la consecuencia de ello es un aluvión de deseos insensatos, de ilusiones y costumbres absurdas», y quizás confiara, como dicho personaje, en que «el rico más depravado acabará por avergonzarse de su riqueza ante el pobre»

En 1859, tras meses de laboriosas gestiones, consiguió ser licenciado con la condición de residir en cualquier lugar excepto en San Petesburgo y Moscú, por lo que se trasladó a Tver. Allí logró publicar El sueño del tío y Stepánchikovo y sus habitantes. Las obras no obtuvieron la crítica que Dostoyevski esperaba.
En diciembre del mismo año finalmente se le autorizó regresar a San Petesburgo donde fundaría con su hermano Mijaíl la revista Vremya ('Tiempo'), en cuyo primer número apareció Humillados y ofendidos (1861), obra también inspirada en su etapa siberiana.10 En ella se encuentran, además, varias alusiones autobiográficas, especialmente en lo referente a la primera etapa de Dostoyevski como escritor; se alude en ella, sobre todo, en su primera obra, Noches blancas, con varios guiños a situaciones o personajes específicos. Su siguiente obra, Recuerdos de la casa de los muertos (1861-1862), basada en sus experiencias como prisionero, fue publicada por capítulos en la revista El Mundo Ruso.
Durante 1862 y 1863 realizó diversos viajes por Europa que le llevaron a Berlín, París, Londres, Ginebra, Turín, Florencia y Viena. Durante estos viajes comenzó una relación con Pavlina Súslova, una estudiante de ideas avanzadas, que lo abandonó poco después. Perdió mucho dinero jugando a la ruleta y regresó a Moscú a finales de octubre de 1863 solo y sin dinero. Durante este tiempo su revista había sido prohibida por la publicación de un artículo sobre la revolución polaca de 1863.
En 1864, consiguió editar con su hermano una nueva revista llamada Epoja ('Época'), donde publicaron Memorias del subsuelo. El ánimo de Dostoyevski acabó de quebrarse tras la muerte de su esposa, Mariya Dmítrievna Isáyeva, seguida poco después por la de su hermano. Además, su hermano Mijaíl dejó viuda, cuatro hijos y una deuda de 25.000 rublos, a los que Fiódor tenía que hacer frente. Se hundió en una profunda depresión y en el juego, lo que siguió generándole enormes deudas. Para escapar de todos sus problemas financieros, huyó al extranjero, donde perdió el dinero que le quedaba en los casinos. Allí se reencontró con Pavlina Súslova e intentó volver con ella; le propuso matrimonio pero fue rechazado.
En 1865, de nuevo en San Petersburgo, comenzó la redacción de Crimen y Castigo, una de sus obras capitales. La fue publicando, con gran éxito, en la revista El Mensajero Ruso. Sin embargo, su endeudamiento era creciente y, en 1866, se vio obligado a firmar un contrato con el editor Stellovski, por el cual se establecía que Dostoyevski recibiría la cantidad de tres mil rublos -que pasarían directamente a manos de sus acreedores- a cambio de los derechos de edición de todas sus obras y el compromiso de entregar una nueva ese mismo año. Si la obra no era entregada en noviembre, Dostoyevski debería enfrentarse a una fuerte multa y, si en diciembre seguía sin estar lista, perdería todos los derechos patrimoniales sobre sus obras, los cuales pasarían a manos de Stellovski. De esta manera, en sólo veintiséis días, dictó a Anna Grigórievna Snítkina (una joven taquígrafa contratada para tal ocasión) su novela El jugador, que fue entregada por el autor cumpliendo con los términos del contrato. Sin embargo, el día de su entrega, el administrador de la editorial aseguró no haber recibido el aviso pertinente por parte de Stellovski, ante lo cual Dostoyevski se vio obligado a constatar la entrega –con acuse de recibo legal– en una comisaría.

La relación con Anna fue estrechándose hasta que finalmente se casó con ella el 15 de febrero de 1867. Tras una breve estancia en Moscú, partieron hacia Europa el año de su casamiento. La debilidad de Dostoyevski por el juego volvió a hacerse presente en Baden-Baden. En 1867, finalmente establecidos en Ginebra, comenzó a preparar el esquema de su novela El idiota, que debería publicarse en los dos primeros fascículos de El Mensajero Ruso correspondientes al año siguiente. A propósito de esta obra, según Anna Grigórievna, Dostoyevski afirmaba que «nunca había tenido una idea más poética y más rica, pero que no había logrado expresar ni siquiera la décima parte de lo que quería decir». 1868 fue un año dramático para la pareja y para el autor en particular. En efecto, al poco tiempo de comenzar a escribir la novela que venía preparando desde hacía un año, nació su primera hija, Sonia, que murió a los tres meses. Dostoyevski cayó en una profunda depresión y la pareja decidió que era momento de alejarse de Ginebra. Luego de una triste estadía en Vevey, viajaron a Italia; pasando por Milán, Florencia, Bolonia y Venecia. En 1869, partieron hacia Dresde, donde nació su segunda hija, Liuvob. La situación material de la pareja en ese momento era, en palabras de Anna Grigórievna, de «relativa pobreza». Dostoyevski recibió el dinero convenido por El Mensajero Ruso y El idiota, y pudieron —a pesar de verse obligados a utilizar parte de éste en el pago de deudas— vivir con algo más de tranquilidad que en años anteriores.
Durante el año 1870 el autor se dedicó a escribir una nueva novela, El eterno marido, que fue publicada en la revista Zaria. Algunos pasajes de la obra poseen cierto sentido autobiográfico. Específicamente, en el capítulo En casa de los Zakhlebinine, Dostoyevski recuerda el verano de 1866 pasado en una casa de campo en Liublin, cerca de Moscú, junto con su hermana Ivánovna.

En 1871, terminó Los endemoniados, publicándola en 1872. La novela refleja las inquietudes políticas de Dostoyevski en esa época. Al respecto, escribió a su amigo Strachov: Espero mucho de lo que escribo ahora en El Mensajero Ruso, no sólo desde el punto de vista artístico, sino también en lo que respecta a la calidad del tema: desearía expresar algunos pensamientos, aunque por su causa debe sufrir el arte; pero estoy de tal modo fascinado por las ideas que se han acumulado en mi espíritu y en mi corazón, que debo expresarlas aunque sólo pueda lograr un opúsculo; es lo mismo, debo expresarme.
Poco antes de que Dostoyevski comenzara a escribir la novela, la pareja recibió la visita del hermano de Anna, que vivía en San Petersburgo. Éste les habló en general del clima político agitado que la ciudad estaba viviendo en esos años y especialmente acerca de un asesinato que había tenido gran repercusión. Ivánov, un estudiante perteneciente al grupo extremista de Sergéi Necháyev, había sido asesinado en una gruta por orden de éste, tras alejarse del grupo por rechazar sus métodos de acción. Dostoyevski decidió tomar como protagonista para su nueva novela a Ivánov bajo el nombre de Shátov y describió, siguiendo el relato del hermano de Anna, el parque de la Academia de Pedro y la gruta en la que fue asesinado Ivánov.
Para 1871, Dostoyevski y Anna Grigórievna habían cumplido cuatro años de residencia en el extranjero y estaban resueltos a volver a Rusia. Anna se encontraba embarazada y pensaron que se debería partir cuanto antes a fin de evitar viajar con un niño recién nacido. Por fin, luego de recibir la parte del pago de El Mensajero Ruso y la correspondiente a la publicación de El eterno marido, partieron hacia San Petersburgo haciendo escala en Berlín.
A los ocho días de su llegada a Rusia nació finalmente Fiódor, el tercer hijo de Fiódor M. y Anna. Dostoyevski se dirigió a Moscú en un viaje rápido donde cobró lo correspondiente a la parte publicada de Los demonios en El mensajero ruso. Con este dinero les fue posible alquilar una casa en San Petersburgo. Pronto se vio el autor nuevamente asediado por acreedores, especialmente algunos que reclamaban deudas de la época de Tiempo, que le correspondían por la muerte de su hermano. Los acreedores se presentaban algunas veces sin documento probatorio y Dostoyevski, ingenuo, les firmaba letras de cambio.

En 1872 partieron hacia Staraia Rusa, donde permanecerían hasta 1875. Tras finalizar la novela Los demonios, el autor aceptó la propuesta de encargarse de la redacción del semanario El ciudadano. En 1873 editó la versión completa de Los demonios, con medios propios, tras crear una pequeña editorial con ayuda de Anna. El éxito de esta edición fue abrumador. Luego reeditó también varias de sus obras anteriores y comenzó a publicar la revista Diario de un escritor,en la que escribía solo, recopilando historias cortas, artículos políticos y crítica literaria, cosechando también gran éxito. Esta publicación se vería interrumpida al comenzar en 1878 la redacción de Los hermanos Karamázov, que aparecería en gran parte en la revista El Mensajero Ruso. Durante 1874 abandonó la redacción de El ciudadano, tarea que no satisfizo sus aspiraciones, para dedicarse completamente a escribir una nueva novela. Luego de evaluar las ofertas editoriales de El mensajero ruso y Memorias de la patria —del poeta Nikolái Nekrásov—, decidió aceptar esta última. La novela sería titulada El adolescente y comenzaría a publicarse ese mismo año. Por aquella época, Dostoyevski se vio afectado por fuertes crisis asmáticas, y estuvo un tiempo en Berlín y Ems tratando su afección.Encontrándose bastante mejor, volvió finalmente a Staraia Rusa. En 1875 nació su cuarto hijo, Aleksei, y el matrimonio decidió volver a San Petersburgo. Durante esa época vivieron del dinero que obtenían por El adolescente. Mientras tanto, Dostoyevski continuaba reuniendo material para Diario de un escritor y frecuentaba con asiduidad reuniones literarias, donde se encontraba y debatía con viejos amigos y enemigos. En 1877, la publicación de Diario de un escritor tuvo gran éxito y, aunque el autor estaba muy satisfecho tanto de los resultados materiales como de la simpatía que el público manifestaba en su correspondencia, sentía gran necesidad de crear algo nuevo. Esta necesidad hizo que decidiera interrumpir, durante dos o tres años, la publicación de la revista para ocuparse de una nueva novela. A finales de año, en su libreta de apuntes, se leía:

Pero existían temas de mayor urgencia: Nekrásov, amigo de Dostoyevski, el primero en reconocer su talento con Pobres gentes y que más tarde editaría El adolescente, se encontraba muy enfermo. Una de las veces que fue a verlo, el poeta le leyó una de sus últimas composiciones, Los infelices y le dijo a Dostoyevski: «La escribí para usted». El poeta murió a finales de 1877 y, en ocasión de su entierro, Dostoyevski pronunció un emotivo discurso, que más tarde ampliaría e incluiría en el último número de Diario de un escritor de ese año, dividido en cuatro capítulos: La muerte de Nekrásov; Pushkin, Lermontov y Nekrásov; El poeta y el ciudadano: Nekrásov hombre; y Un testigo a favor de Nekrásov. Al dolor de Dostoyevski por esta pérdida se le agregaría, al año siguiente, el causado por la muerte de su hijo Aleksei. El niño fue sepultado en el cementerio de Bolsaia Ochta.

Fiódor M. y Anna, consternados, pensaron que no tenían más que hacer en San Petersburgo y volvieron con sus hijos a Staraia Rusa. Dostoyevski acordó con El mensajero ruso la publicación de una nueva novela para 1879: se trataba de la futura Los hermanos Karamázov. De una bendición recibida por un sacerdote de la ermita de Optina, tras contarle Dostoyevski lo sucedido con su hijo, surgiría la escena del capítulo Las mujeres creyentes, en la que el padre Zósima bendice a una madre tras la muerte de su hijo, también llamado Aleksei. Por otra parte, la figura del padre Zósima sería creada a partir de las figuras de este sacerdote y de otro a quien el autor admiraba: Tichon Zadonskoi, célebre sacerdote de la Rusia de entonces.
Apenas comenzó a publicarse, la novela Los hermanos Karamázov atrajo vivamente la atención de lectores y crítica. Dostoyevski solía leer algunos fragmentos de ella en reuniones literarias con una excelente respuesta por parte del público. Muy pronto se la consideró una obra maestra de la literatura rusa y hasta logró que Dostoyevski se ganara el respeto de varios de sus enemigos literarios. El autor la consideró su magnum opus. A pesar de ello, la novela nunca se terminó. Originalmente, según los esquemas del autor, ésta consistiría en dos partes, y los sucesos de la segunda ocurrirían trece años más tarde que los sucesos de la primera. Esta segunda parte nunca llegó a escribirse.
En 1880, participó en la inauguración del monumento a Aleksandr Pushkin en Moscú, donde pronunció un memorable discurso sobre el destino de Rusia en el mundo. El 8 de noviembre de ese mismo año, terminó Los hermanos Karamázov en San Petersburgo.

Murió en su casa en dicha ciudad, el 9 de febrero de 1881, de una hemorragia pulmonar asociada a un enfisema y a un ataque epiléptico. Fue enterrado en el Cementerio Tijvin, dentro del Monasterio de Aleksandr Nevski, en San Petersburgo. El vizconde E. M. de Vogüé, entonces embajador de Francia en Moscú, que asistió a este funeral, lo ha descrito como una especie de apoteosis. En su libro, «Le Roman russe», señala que entre los miles de jóvenes que seguían el cortejo, se podía distinguir inclusive a los «nihilistas» que se encontraban en las antípodas de sus creencias. Por su parte, Anna Grigórievna señaló, al respecto, que «los diferentes partidos se reconciliaron en el dolor común y en el deseo de rendir el último homenaje al célebre escritor».

En su lápida sepulcral puede leerse el siguiente versículo de San Juan, que sirvió también como epígrafe de su última novela, Los hermanos Karamázov:
En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere produce mucho fruto.
Evangelio de San Juan 12:24

http://es.wikipedia.org/wiki/Fi%C3%B3dor_Dostoyevski

Fragmento de "Crimen y castigo"

" A la mañana siguiente se despertó tarde, tras un sueño agitado que no lo había descansado. Se levantó bilioso, irritado, de mal humor, y consideró su habitación con odio. Era una jaula minúscula, de no más de seis pies de largo, y tenía un aspecto miserable con su papel amarillento y lleno de polvo colgando en jirones de las paredes.
(...)
Le dió el golpe precisamente en la mollera, a lo que contribuyó la baja estatura de la víctima. Enseguida, le hirió por segunda y por tercera vez, siempre con el revés del hacha y siempre en la mollera. La sangre brotó cual una copa volcada, y el cuerpo se desplomó hacia delante en el suelo. El se echó atrás para facilitar la caída y se inclinó sobre su rostro: estaba muerta. Las pupilas de los ojos, dilatadas, parecían querer salírsele de sus órbitas; la frente y la cara muequeaban en las convulsiones de la agonía.
(...)
¿Donde he leído -pensó Raskólnikov prosiguiendo su camino-, dónde he leído lo que decía o pensaba un condenado a muerte una hora antes de que lo ejecutaran? Que si debiera vivir en algún sitio elevado, encima de una roca, en una superficie tan pequeña que sólo ofreciera espacio para colocar los pies, y en torno se abrieran el abismo, el océano, tinieblas eternas, eterna soledad y tormenta; si debiera permanecer en el espacio de una vara durante toda la vida, mil años, una eternidad, preferiría vivir así que morir. ¡Vivir, como quiera que fuese, pero vivir! "

El Poder de la Palabra
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