jueves, 11 de noviembre de 2010

11-NOVIEMBRE JOSÉ MARÍA CABALLERO BONALD


"Un hijo es una pregunta que le hacemos al destino."
José Maria Caballero Bonald
Poeta

11-11-1926

Su padre había nacido en Cuba y se vino a España cuando tenía doce años. Nuestro personaje nació en Jerez de la Frontera el 11 de noviembre de 1926. Estudió en centros religiosos de Jerez donde iban los hijos de la alta burguesía y esto hizo crecer en él un sentimiento de repulsa hacia esa clase social, por considerarla "cerrada, exquisita e ignorante", sentimiento que luego se veríareflejado en sus libros.

Desde pequeño fue un gran lector y fue a raíz de leer una biografía de Espronceda, cuando se plantea escribir y forma un grupo literario con un primo y otro amigo.

Estando estudiando en Cádiz, enferma de tuberculosis lo que le obliga a mantener reposo y lo aprovecha para leer y dedicarse más en serio a escribir.

En 1951 recibe un premio de poesía en Cádiz ("Premio Platero"). De Cádiz se traslada a Madrid y estando allí le ofrecen la oportunidad de enseñar en Bogotá (Colombia) y allí se publica su primera antología poética. También escribió la novela "Dos días de septiembre" ambientada en Jerez.

Vuelve a España y en 1974 publica la novela "Agata, ojo de gato". En 1977 publica un libro de poesía llamado "Descrédito del héroe" que consigue el Premio de la Crítica.. En 1981 publica su tercera novela "Toda la noche oyeron pasar pájaros". En 1988 escribió la novela "En la casa del padre", en 1992 "Campo de Agramante" y en 1995 publicó su primer libro de memorias "Tiempo de guerras perdidas".

En los últimos años se reconoce su importancia literaria. Le ponen un nombre a un Instituto de Jerez y en Sanlúcar le dan su nombre a una calle. En 1993 recibe el Premio Andalucía de las Letras. Es propuesto por tres veces para la Real Academia de la Lengua Española. En 1996 es nombrado Hijo Predilecto de Andalucía y de la provincia de Cádiz en 1998.

Frecuenta Sanlúcar de Barrameda y Doñana desde hace muchos años y ha navegado durante muchas horas por el Guadalquivir. Tiene una casa en Montijo donde pasa cada vez más tiempo.

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/lajara/caballero/biografia.htm

CARNAL FUEGO AMOROSO

Amor, primera forma de vivir, escucha:
¿eres tú la tristeza que enciende mi destino,
o acaso sólo existes desde un ser que sonríe
mientras tiemblan sus ojos esperando en los míos remansarse?

Yo no sé si te tuve, ¡oh amor! , dulce manera de luchar,
no sé siquiera si alguna vez
tus vigentes, iniciadas, estremecidas manos
tejieron en mi piel su táctil alegría.

Un día -lo recuerdo lo mismo
que si ahora en mi pecho me llegara el instante-,
creyó mi corazón que tú lo restañabas,
que tú te debatías dentro ya de mi cuerpo,
doblándome la carne, derrotándola en dichas,
contra la humana tierra de un país hermosísimo.
Pero escúchame, amor, carnal fuego armonioso,
escúchame no quieto, no tendido a mis plantas,
sino allí donde reinas, donde en vuelo dominas,
¿ eras tú quien entonces refulgía en mi boca
desde otro ser que, amante, me centraba en el gozo?

Oh, no, no, tú no puedes oírme, tú no puedes hablarme,
porque aquello que el hombre más quisiera saber
responde siempre mudo dentro de su belleza.
Pero yo sí respiro los aires que tú sorbes;
sé que eres un pájaro que entre nubes desciende
hasta el lumbror premioso de los trinos,
o tal vez esta rosa familiar, llameante,
que derrama en sus pétalos tanta gloria de savias.
Estás allí, lo sé, bajo la tarde núbil,
bajo la noche y la mañana que por ti, brilladoras, renacen,
en los vientos que marchan y regresan un día
trayendo el mismo aroma virginal de las cumbres.
Y aquí, sobre esta humana vocación de ser piedra,
también es tu presencia la que late,
también es tu ternura, tu flagrante dominio,
el que enflora de vida los pechos que te ignoran.
Tú eres la luz de un paraíso donde el dolor se acuña
al gozo de unos cuerpos que, ávidos, se estrechan,
que, temblando, se aman bajo copiosos árboles
en cuya fronda un trino se extasía,
s0bre la hierba ,dulce abatida por un peso de dioses.

Oh amor, carnal fuego armoni0so, escucha:
escúchame la voz que por ti besa,
remózame las manos que acarician teniéndote ceñido,
abrígate en mi pecho donde tú palpitando me sostienes,
dame siempre tu forma, amor, tu celeste materia iluminada,
esa embriaguez con la que un cuerpo dentro de otro agoniza
por hundir en lo eterno la identidad humana.

ESPERA

Y tú me dices
que tienes los pechos vencidos de esperarme,
que te duelen los ojos de tenerlos vacíos de mi cuerpo,
que has perdido hasta el tacto de tus manos
de palpar esta ausencia por el aire,
que olvidas el tamaño caliente de mi boca.

Y tú me lo dices que sabes
que me hice sangre en las palabras de repetir tu nombre,
de golpear mis labios con la sed de tenerte,
de darle a mi memoria, registrándola a ciegas,
una nueva manera de rescatarte en besos
desde la ausencia en la que tú me gritas
que me estás esperando.

Y tú me lo dices que estás tan hecha
a este deshabitado ocio de mi carne
que apenas sí tu sombra se delata,
que apenas sí eres cierta
en esta oscuridad que la distancia pone
entre tu cuerpo y el mío.

http://amediavoz.com/caballero.htm

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