viernes, 12 de noviembre de 2010

12-NOVIEMBRE RUBEN BONIFAZ NUÑO

RUBEN BONIFAZ NUÑO
Poeta

Rubén Bonifaz Nuño (Córdoba (Veracruz), 12 de noviembre de 1923) es un poeta y clasicista mexicano.

Bonifaz Nuño nació en Córdoba (Veracruz) y estudió derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) entre 1934 y 1947. En 1960, empezó a enseñar latín en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y recibió un doctorado en Arte y cultura clásica en 1970. Bonifaz Nuño ha publicado traducciones de las obras de Catulo, Propercio, Ovidio, Lucrecio y otros autores clásicos al español. Su traducción de 1973 de la Eneida fue aclamada por la crítica.
Ha sido miembro de la Academia Mexicana de la Lengua desde 1963. Fue admitido en el Colegio Nacional en 1972. Fue ganador del Premio Nacional de Literatura y Lingüística en 1974.

http://es.wikipedia.org/wiki/Rub%C3%A9n_Bonifaz_Nu%C3%B1o

A TU PUERTA LLAMÉ. NO ESTABAS

A tu puerta llamé. No estabas.
Aspas de viaje te arrancaron.
¿Quién volverá cuando regreses?
Viento sin recuerdos, en la noche
se envuelve de inútiles presagios.

Dicen que la vida prosigue.
Entre nieves remotas, luces
que desconozco, abro los brazos
-lazarillos a ciegas-; busco.

Desde aquí, junto a la oreja sorda
amo en secreto, y enmudezco.
Dicen que la vida no perdona.
A tu puerta llego, y sin mirarte,
maravillado te contemplo.

¿Regresaste, vives, te escondiste?
Frente a tu casa silenciosa
-pienso que estás-, no llamo. Espero.
Y pasa la vida, y se detiene.

DESDE SU NUDO A CIEGAS

Desde su nudo a ciegas, desde
su ramazón violeta, suena
encogida en su hervor la sola
fuente del conjuro que te llama.
Tú, palabra antigua, bajo el lirio
del vientre de la noche sabes
lo que no soy; desde lejanos
nombres como ciudades, vienes;
como pueblos de alas retenidas
vienes; como bocas no saciadas.

Mañana espacial entre despojos
nupciales; lecho reviviente
del amor de ramas libertadas
sobre la herrumbe de otras hojas;
juicio universal de cada instante.
Del tiempo matinal emerges
con terrestre peso de estaciones
al sol; en mi cuerpo te alimentas;
orden de vida restableces
en mi corazón desengranado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario