martes, 30 de noviembre de 2010

30-NOVIEMBRE MARK TWAIN


"Nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño."
Mark Twain
Escritor

30-11-1835

Obras: Las aventuras de Tom Sawyer - Príncipe y mendigo - Las aventuras de Huckleberry Finn - Un yanqui en la corte del Rey Arturo y otras

Samuel Langhorne Clemens, conocido por el seudónimo de Mark Twain (Florida, Misuri, 30 de noviembre de 1835 – Redding, Connecticut, 21 de abril de 1910), fue un popular humorista y escritor estadounidense.

Samuel Clemens nació en la pequeña aldea de Florida, en Misuri, donde sus padres habían emigrado cerca de un próspero tío suyo, John, propietario de una tienda, una granja y unos veinte esclavos negros. A los cuatro años, su familia se trasladó a la cercana Hannibal (Misuri), puerto fluvial en el río Misisipi y allí realizó sus primeros estudios. Hannibal sirvió de inspiración para el pueblo ficticio de San Petersburgo en Las aventuras de Tom Sawyer y Las aventuras de Huckleberry Finn. En esa época, Misuri era un estado esclavista y el joven Twain estaba familiarizado con la esclavitud, tema que exploró más tarde en sus escritos.
Su padre murió de neumonía en marzo de 1847, cuando Twain tenía 12 años. Sin completar su educación, entró al año siguiente a trabajar como aprendiz en imprentas y llegó a ser tipógrafo. En 1851 comienza a publicar algunos breves relatos de viajes en el Journal de Muscatine, que pertenecía a su hermano mayor Orion. Con este hermano emprenderá otras aventuras diversas en busca de dinero fácil tras la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848.
Mientras, trabaja en imprentas de San Luis, Cincinnati, Nueva York, Filadelfia y otras ciudades y más adelante es piloto1 de un barco de vapor, experiencia que le marcará profundamente. Durante la Guerra de Secesión fue soldado de la Confederación, tras lo cual comienza un negocio de maderas y es minero de plata sin suerte en Nevada. En este estado, al que fue en compañía de su hermano y quien era secretario del gobierno federal en tal territorio, comenzó a trabajar como periodista en 1862 en el Territorial Enterprise de Virginia City y, al año siguiente, comenzó a firmar con el seudónimo Mark Twain, adoptado de una expresión típica de los cantos de trabajo de los negros en los riverboats del río Misisipi, que significa «marca dos brazas», el calado mínimo necesario para la buena navegación.
En 1870 se casó con Olivia Langdon, el gran amor de su vida, a quien llamó Livy. Olivia era hija de un capitalista progresista que ayudó a escapar a muchos esclavos como parte de la red de liberación llamada Ferrocarril subterráneo. Al principio Olivia no prestó atención a Samuel, pero tras un año de cartas diarias, terminó por enamorarse del escritor.

Twain siguió escribiendo libros de viajes, como A tramp abroad (1880) sobre una excursión a los Alpes y la Selva Negra alemana, y el clásico Vida en el Mississippi (1883) (primera novela escrita a máquina), compuesto con materiales publicados o redactados anteriormente y que se centra un periodo de introspección sobre su infancia y juventud y en el que figuran los más valiosos libros narrativos del escritor: Las aventuras de Tom Sawyer (1876), Las aventuras de Huckleberry Finn (1884).

Aunque su reputación como un autor popular opaca sus contribuciones como crítico social, Twain tenía puntos de vista fuertes sobre los temas políticos de su época. Mediante la familia de su esposa, Twain tuvo contacto con muchos progresistas bien colocados. Pasó los últimos 20 años de su vida como un «abierto portavoz antiimperialista y anticapitalista».

Una inversión en un nuevo tipo de linotipia, la linotipia Paige, le arruinó completamente en el pánico de 1893, pero logró salir de los números rojos dando conferencias por todo Estados Unidos y en todo el mundo. Sobre esta experiencia publicó el libro de viajes Siguiendo el Ecuador (1897). Por entonces, convenció al presidente, Ulysses S. Grant, para que editase sus memorias.
Además de la bancarrota la desgracia se cebó en su familia. Su hija mayor, Susy, murió de meningitis, Livy se quedó inválida y otro hijo murió por un descuido suyo, como dolorosamente cuenta en su Autobiografía. Siempre luchando contra los apuros económicos, el escritor se sumió en un negro pesimismo y en una temible misantropía, de forma que incluso él mismo se dio cuenta de que lo que escribía por entonces era demasiado mordaz e impublicable para los parámetros de entonces y dejó instrucciones para que se editase tras su muerte.

Hizo un agotador viaje con su mujer por Sudáfrica, Calcuta, Australia y Nueva Zelanda dando conferencias, y se quedaron a vivir en Nueva York. Su mujer murió en Florencia en 1904 y seis años después murió súbitamente su hija. De este golpe apenas se recuperó y murió cuatro meses después, el 21 de abril de 1910, en Redding, Connecticut. Sólo sobrevivió una de sus hijas. Su venida al mundo coincidió con el paso del cometa Halley, y conociendo la próxima visita del mismo, Mark Twain profetizó su muerte coincidiendo con su aparición, se equivocó por un día. Fue reconocido mundialmente durante los últimos años de su vida y recibió, entre otros, el doctorado honoris causa por la Universidad de Oxford (Reino Unido), en 1907.

http://es.wikipedia.org/wiki/Mark_Twain

Fragmento de "El príncipe y el mendigo"
Capítulo III Encuentro de Tom y el príncipe

Tom se levantó hambriento, y hambriento vagó, pero con el pensamiento ocupado en las sombras esplendorosas de sus sueños nocturnos. Anduvo aquí y allá por la ciudad, casi sin saber a dónde iba o lo que sucedía a su alrededor. La gente lo atropellaba y algunos lo injuriaban, pero todo ello era indiferente para el meditabundo muchacho. De pronto se encontró en Temple Bar, lo más lejos de su casa que había llegado nunca en aquella dirección. Detúvose a reflexionar un momento y en seguida volvió a sus imaginaciones y atravesó las murallas de Londres. El Strand había cesado de ser camino real en aquel entonces y se consideraba como calle, aunque de construcción desigual, pues si bien había una hilera bastante compacta de casas a un lado, al otra sólo se veían unos cuantos edificios grandes desperdigados: palacios de ricos nobles con amplios y hermosos parques que se extendían hasta el río; parques que ahora están encajonados por horrendas fincas de ladrillo y piedra.

Tom descubrió Charing Village y descansó ante la hermosa cruz construida allí por un afligido rey de antaño; luego descendió por un camino hermoso y tranquilo, más allá del magnífico palacio del gran cardenal, hacia otro palacio mucho más grande y majestuoso: el de Westminster. Tom miraba azorado la gran mole de mampostería, las extensas alas, los amenazadores bastiones y torrecillas, la gran entrada de piedra con sus verjas doradas y su magnífico arreo de colosales leones de granito, y los otros signos y emblemas de la realeza inglesa. ¿Iba a satisfacer, al, fin, el anhelo de su alma? Aquí estaba, en efecto, el palacio de un rey. ¿No podría ser que viera a un príncipe ––a un príncipe de carne y hueso–– si lo quería el cielo?

http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/OtrosAutoresdelaLiteraturaUniversal/MarkTwain/Principeymendigo/capitulos

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