jueves, 13 de enero de 2011

12-ENERO JACK LONDON


"Tirarle el hueso al perro no es caridad. Caridad es compartir el hueso con el perro cuando se está tan hambriento como él."
Jack London
Escritor

12-01-1876

Obras: Colmillo blanco - El lobo de mar - Asesinatos S.L. y otras

Jack London, probablemente nacido como John Griffith Chaney (12 de enero de 1876 – 22 de noviembre de 1916), fue un escritor estadounidense, autor de Colmillo Blanco, The Call of the Wild (traducida en español como La llamada de lo salvaje y La llamada de la selva), y otros cincuenta libros.

Clarice Stasz y otros biógrafos creen que el padre biológico de Jack London fue el astrólogo William Chaney. Chaney fue un personaje distinguido de la astrología; según Stasz: "Desde el punto de vista de los astrólogos más serios de hoy, Chaney es una gran figura que ha cambiado la práctica de la charlatanería hacia un método más riguroso".
Jack London no supo de la supuesta paternidad de Chaney hasta su madurez. En 1897 le escribió a Chaney y recibió una carta de él donde indicaba: "Nunca contraje matrimonio con Flora Wellman", y que era "impotente" durante el periodo que vivieron juntos; por lo tanto, "no puedo ser tu padre".
Si el matrimonio fue legalizado es desconocido. La mayoría de los documentos civiles de San Francisco fueron destruidos en el terremoto de 1906. Por la misma razón, no se sabe con certeza el nombre que aparecía en el certificado de nacimiento. Stasz aclara que en sus memorias Chaney se refiere a la madre de Jack London, Flora Wellman, como "esposa". Stasz también hace hincapié en un anuncio en el cual Flora se nombra así misma como "Florence Wellman Chaney".

Jack London nació en San Francisco (California). Esencialmente se auto-educó, proceso que llevó a cabo en la biblioteca pública de la ciudad leyendo libros. En 1883 encontró y leyó la novela Signa de la escritora Ouida, la cual relata cómo un joven campesino italiano sin estudios escolares alcanza fama como compositor de ópera. London acreditó al libro como su inspiración para comenzar su labor literaria.
En 1893, se apuntó en la tripulación de la goleta Sophia Sutherland, que partía a la costa de Japón. Cuando regresó, el país estaba inmerso en el pánico de 1893 y Oakland estaba azotado por un malestar laboral. Después de trabajos agotadores en un molino de yute y en una central eléctrica del ferrocarril, se unió a la Kelly's industrial army, la cual fue una marcha de protesta llevada a cabo en Washington en el año 1894 para hacer campaña a favor del trabajo, y comenzó su vida de vagabundo. En 1894, pasó treinta días en la penitenciaría de Erie County en Buffalo (Nueva York) por vagabundeo. En The Road, escribió: La manipulación del hombre fue simplemente uno de los menores horrores no aptos de mención, para evitar ofensas morales, de la penitenciaría de Erie County. Digo que no es 'apto de mención'; y en justicia debo decir también 'inconcebible'. Eran inconcebibles para mi hasta que las ví, y no era un jovencito con respecto a la vida y los tremendos abismos de la degradación humana. Se requeriría de una caída en picado considerable para alcanzar lo más bajo de la penitenciaría de Erie County, y lo hago pero rozo suave y chistosamente lo superficial de las cosas tal como las vi allí.
Después de varias experiencias como vagabundo y marinero, London regresó a Oakland, donde acudió a la Oakland High School, contribuyendo con varios artículos para la revista de la secundaria, The Aegis. Su primera publicación fue "Typhoon off the coast of Japan", donde relató sus experiencias como marino.
Jack London deseaba entrar desesperadamente a la Universidad de California y, en 1896, después de un verano de estudio intenso, lo hizo; pero los problemas financieros lo obligaron a irse en 1897 y nunca se graduó. Kingman dice que "no hay ningún antecedente de que escribiera para publicaciones estudiantiles" ahí.6
En 1889, London comenzó a trabajar de doce a dieciocho horas al día en la enlatadora Hickmott. Buscando una salida de su penoso trabajo, pidió un préstamo a su madre adoptiva ,Jennie Prentiss, y compró la goleta Razzle-Dazzle a un pirata ostrero llamado French Frank, convirtiéndose en un ostrero a su vez. En la canción folk John Barleycorn declara haber robado a Mamie, la señora de French Frank. Después de algunos meses su goleta se dañó sin posibilidad de reparo. Se cambió al lado de la ley y se hizo miembro de la Patrulla Pesquera de California.
Mientras vivía en su casa de campo arrendada en Lago Merritt (Oakland), London conoció al poeta George Sterling y se convirtieron en buenos amigos. En 1902 Sterling ayudó a London a encontrar una casa cerca de la suya en Piedmont, California. En sus cartas London se refería a Sterling como "griego" debido a su nariz y perfil clásico, y las firmaba con el seudónimo "Lobo". London se refirió a Sterling como Russ Brissenden en su novela autobiográfica Martin Eden (1909) y como Mark Hall en El valle de la luna (1913).
Tiempo después, Jack London se distinguió en diversos campos, teniendo varios intereses y una biblioteca personal de 15.000 volúmenes.

La cabaña de London en la ciudad de Dawson City, Yukon.
El 25 de julio de 1897, London y su cuñado James Shepard zarparon para unirse a la fiebre del oro de Klondike donde ambientaría sus primeras historias importantes. Sin embargo, el tiempo que pasó en Klondike fue perjudicial para su salud. Como muchos otros que estaban involucrados con la fiebre del oro, desarrolló escorbuto. Sus encías se hincharon, provocando la pérdida de sus cuatro dientes frontales. Sus constantes dolores afectaron a su abdomen y los músculos de sus piernas, y su cara se cubrió de llagas. Afortunadamente para él y otros que estaban sufriendo una variedad de malestares, el padre William Judge, "el santo de Dawson", tenía contactos en Dawson que le facilitaron abrigo, comida y algunas medicinas. La salud de London se recuperó, pero fue un capricho del destino que su vida fuera salvada por un sacerdote jesuita, dado que él era agnóstico.
London sobrevivió las duras condiciones de Klondike, y esta lucha contra la muerte inspiró la que a menudo es catalogada como su mejor historia corta: "To Build a Fire". La famosa versión de esta historia fue publicada en 1908, pero antes se había publicado una totalmente distinta en 1902. Labor, en una antología, dice que "comparar las dos versiones es a su vez una lección instructiva en lo que distingue un trabajo artístico literario estupendo de una buena historia para niños". La historia trata sobre un terco e inútil buscador de oro que ignorando los peligros de la naturaleza, al final muere congelado por no ser capaz de hacer una simple fogata. London podría haberse identificado con el personaje, y debió presenciar actos parecidos en la vida real mientras estaba en Klondike.

Sus terratenientes en Dawson fueron dos ingenieros en minas llamados Marshall y Louis Bond, los cuales estudiaron en Yale y Standford. Su padre, (Juez Federal) "Judge" Hiram Bond, fue un rico inversionista de la minería. Los Bonds, especialmente Hiram, eran republicanos activos. En el diario de Marshall Bond se mencionan las amistosas luchas verbales sobre temas políticos como un pasatiempo.
Jack dejó en Oakland a un creyente del trabajo ético con conciencia social y conocimientos socialistas y se convirtió en un partidario activo del socialismo. También concluyó que sólo su fe de escapar de la trampa del trabajo fue conseguir una educación y "vender sus pensamientos". Durante toda su vida vio la escritura como un negocio, su pasaporte de salida de la pobreza, y esperaba una forma de llevar la riqueza a su propio juego.
Cuando regresó a Oakland in 1898, empezó a luchar seriamente para entrar en la impresión, una lucha memorable descrita en su novela "Martin Eden". Su primera historia publicada fue To the Man On Trail. Cuando The Overland Monthly le ofreció únicamente 5 dólares por ella—y tardó en pagarle—Jack London se acercó a un punto en el que se planteó abandonar su carrera literaria. En sus propias palabras, "literal y literariamente fui salvado" cuando The Black Cat (en español "El Gato Negro") aceptó su novela "Un millar de muertes" pagándole por ella 40 dólares—"el primer dinero que recibí por una historia".
Jack London fue afortunado durante su carrera literaria. Comenzó simplemente con nuevas tecnologías de impresión que permitían la producción de revistas de bajo coste. Esto resultó en una revolución para las revistas populares dirigidas a un amplio público, y un mercado fuerte para las historias cortas de ficción. En el año 1900, ganó aproximadamente 2.500 dólares con sus historias, el equivalente a unos 75.000 dólares actualmente. Su carrera estaba encaminada hacia el éxito. Entre las obras que vendió a las revistas se encontraba la historia corta conocida indistintamente como "Batarde" y "Diable" en dos ediciones de la misma y básica historia. Un cruel franco-canadiense que maltrata a su perro. El perro como venganza le provoca la muerte. London fue criticado por representar a un perro como la encarnación del mal. Contaría de algunas de sus críticas que las acciones del hombre son la causa principal del comportamiento de sus animales y que lo mostraría en su próxima historia corta.
La pequeña historia para el periódico Saturday Evening Post titulada "La llamada de la selva" fue algo larga. La historia comienza en un Estado de Santa Clara y representa un perro cruce de San Bernardo y Shepard llamado Buck. De hecho, la primera escena es una descripción de la granja de la familia Bond y Buck está basado en el perro que le fue prestado en Dawson por sus terratenientes. London visitó a Marshall Bond en Calinfornia topándose de nuevo con él en una conferencia política que tuvo lugar en San Francisco en 1901.

Jack London contrajo matrimonio con Bess Maddern el 17 de abril de 1900, el mismo día que The Son of the Wolf fue publicado. Bess había sido parte de su círculo de amigos durante algunos años. Stasz dice "Ambos reconocieron públicamente que no se casaban por amor, pero sí por amistad y por la creencia de que concebirían hijos fuertes". Kingman dice "ellos se encontraban a gusto juntos... Jack había dejado claro a Bessie que no la amaba, pero que le gustaba lo suficiente para tener un matrimonio satisfactorio".
Durante el matrimonio, Jack London continuó su amistad con Anna Strunsky, co-escribiendo The Kempton-Wace Letters, una novela epistolar contrastando el romanticismo con un amor científico. Anna, escribiendo las cartas de "Dane Kempton", demostraba un punto de vista romántico frente al matrimonio, mientras que Jack, que escribía las cartas de "Herbert Wace", mostraba un punto de vista científico, basado en el Darwinismo y las mejoras provocadas en la descendencia que se podía producir. En la novela, su personaje ficticio contrasta dos mujeres que London conocía:
[La primera era] una loca, lasciva criatura, maravillosa, inmoral y llena de vida hasta el borde. Mi sangre palpita caliente incluso ahora que la vuelvo a conjurar ... [La segunda era] una mujer de pechos soberbios, la madre perfecta, hecha primordialmente para reconocer el agarre de los labios de un hijo. Ya sabes, ese tipo de mujer. "Las madres de los hombres", las llamo. Y por tanto tiempo existen esta clase de mujeres en la tierra, quizás debamos mantener por dicho tiempo la fe en la semilla de los hombres. La lasciva era la pareja sexual, pero esta era la mujer madre, la última, más grande y sagrada en la jerarquía de la vida.
Wace declara:
Me propongo ordenar mis aventuras amorosas de una forma racional... Porque me caso con Hester Stebbins. No estoy impulsado por la locura sexual arcaica de la bestia, ni por la locura romántica obsoleta del hombre antiguo. Contraigo enlace y la razón me dice que está apoyado en la salud, en la sensatez y la compatibilidad. Mi intelecto disfrutará de este enlace.
Analizando el porqué del "fue impulsado hacia la mujer", tiene la intención de casarse, Wace dice:
Fue la anciana Madre Naturaleza la que llora por nuestra causa, cada hombre y mujer, para la progenie. Su único y eterno lamento: ¡PROGENIE! ¡PROGENIE!
En la vida real, el nombre cariñoso de Jack para Bess era "Mami-Niña" y el de Bess para Jack era "Papi-Niño". Su primer hijo, Joan, nació el 15 de enero de 1901, y el segundo, Bessie (más tarde llamada Becky), el 20 de octubre de 1902.
A pie de foto en las imágenes del álbum de fotos, reproducido en parte en la memoria de Joan London, "Jack London y Sus Hijas", publicado póstumamente, muestra la felicidad inconfundible de Jack London y el orgullo en sus hijas. Pero el propio matrimonio se ponía a prueba de forma continua. Kingman, en 1979, dice que en 1903 "la ruptura... era inminente... Bessie era una buena mujer, pero eran extremamente incompatibles. No quedaba nada de amor. Incluso la compañía y el respeto se había esfumado después del matrimonio". No obstante, "Jack seguía siendo amable y gentil con Bessie, incluso cuando Cloudsley Johns fue invitado en su casa en febrero de 1903 no sospechó la ruptura de su matrimonio".
De acuerdo a Joseph Noel, 1940, "Bessie era la madre eterna. Vivía primero para Jack, corregía sus manuscritos, le ayudaba con la gramática, pero cuando nacieron sus hijas ella vivió por ellas. Este fue su gran honor y su primer error garrafal". Jack se quejaba a Noel y George Sterling que "ella es devota hasta la pureza. Cuando le digo que su moralidad es solo la evidencia de una presión baja de la sangre, me odia. Me vendería junto con mis hijos por su maldita pureza. Esto es terrible. Cada vez que regreso después de haber estado fuera de casa por una noche, ella no me permite estar en la misma habitación que ella a no ser que no haya más remedio".
El 24 de julio de 1903, Jack London le dijo a Bessie que se marchaba y se iba de casa; durante 1904 Jack y Bess negociaron los términos del divorcio, y el fallo fue concedido el 11 de noviembre de 1904.

Jack London fue acusado de plagio en numerosas ocasiones durante su carrera. Era vulnerable no solo porque fuera un excelente y exitoso escritor, sino también debido a sus métodos de trabajo. En una carta a Elwyn Hoffman escribió "expresión, como sabes—conmigo—es mucho más fácil que la invención". London se hizo con argumentos de historias cortas y novelas del joven Sinclair Lewis y usaba incidentes que aparecían en recortes de periódico como material sobre el que basar sus historias.
Egerton R. Young declaró que La llamada de la selva se tomó de su libro My Dogs in the Northland. La respuesta de London fue reconocer haberla usado como fuente; declaró haberle escrito una carta a Young para agradecérselo.

En julio de 1902, dos piezas de ficción aparecieron en el mismo mes: Moon-Face de Jack London en el San Francisco Argonaut y The Passing of Cock-eye Blacklock de Frank Norris, en Century. Los periódicos hicieron comparaciones paralelas de las historias, las cuales London caracteriza como "bastante diferentes en el tratamiento, [pero] patentemente iguales en fundación y motivación". Jack London explicó que ambos escritores basaron sus historias en el mismo hecho aparecido en la prensa. En consecuencia, se descubrió que un año antes, un tal Charles Forrest McLean había publicado otro relato de ficción basado en el mismo incidente.
En 1906 el periódico New York World publicó columnas "terriblemente paralelas" que mostraban de una parte dieciocho pasajes del relato de London llamado Love of Life y por otra pasajes similares del artículo de no ficción de Augustus Biddle y J. K Macdonald titulado Lost in the Land of the Midnight Sun (en español "Perdido en la tierra del Sol de Medianoche"). De acuerdo a Joan London, la hija de London, el paralelismo "[demostrado] más allá de la pregunta de que Jack había reescrito meramente el relato de Biddle". (Jack London seguramente habría objetado acerca de la palabra "meramente".) En respuesta, London advirtió que el mundo no le acusó de "plagio", solo de "identidad temporal y de situación", para lo cual "se declaró culpable" definitivamente. London reconoció el uso del relato de Biddle, citando otras numerosas fuentes que había usado, y afirmó "Yo, en el curso de hacer girar mi vida del periodismo hacia la literatura, usé material proveniente de varias fuentes las cuales habían sido coleccionadas y narradas por hombres que hicieron tornar los aspectos de la vida en periodismo".
El incidente más serio envolvió al capítulo 7 de El talón de hierro, titulado "La visión del obispo". El capítulo fue casi idéntico al ensayo irónico de Frank Harris, publicado en 1901, titulado "El obispo de Londres y la moralidad pública". Harris se indignó y sugirió que debería recibir la sesentava parte de los beneficios obtenidos por El talón de hierro, el problemático material que constituía aquella fracción de la novela completa. Jack London insistió que él había copiado una reimpresión del artículo el cual apareció en un periódico estadounidense, y lo creyó como las palabras genuínas pronunciadas por el Obispo de Londres. Joan London caracterizó esta defensa como "poco convincente, efectivamente".

En 1910, Jack London compró un rancho de 1.000 acres (4 km²) en Glen Ellen, en el condado de Sonoma, California, por 26.000 dólares. Escribió que "Después de mi mujer, el rancho es la cosa más querida en el mundo para mí". Deseaba desesperadamente que el rancho se convirtiera en una empresa de negocios de éxito. Escribir, siempre una empresa comercial con London, se convertiría ahora más cercana hacia un final: "Escribo un libro por la razón de añadir trescientas o cuatrocientas acres [1 or 2 km²] más a mi magnífico estado". Después de 1910, sus obras literarias fueron en su mayoría composiciones literarias de pobre calidad escritas rápido para hacer dinero, escritas por la necesidad de proporcionar ingresos para el rancho. Joan London escribe "Pocos críticos se molestaban siquiera en evaluar su trabajo seriamente, era obvio que Jack no se iba a esforzar más".
Clarice Stasz escribe que London "había llevado completamente al corazón la visión, expresada en su ficción agraria, de la tierra como la versión más cercana del edén en la Tierra... estudió él mismo manuales de agricultura y tomos científicos. Concibió un sistema de rancho que hoy sería elogiado por su sabiduría ecológica". Estaba orgulloso del primer silo de cemento en California, que designó el mismo a partir de una granja de cerdos circular. London esperó adaptar la sabiduría de la agricultura asiática sostenible a los Estados Unidos.

El rancho fue, por muchas medidas, un fallo colosal. Los observadores amables tales como Stasz trataron sus proyectos como potencialmente factibles, y atribuyen su fallo a la mala suerte o a ser pionero para su época. Los observadores menos amables como Kevin Starr sugieren que fue un mal gestor, distraído por otros negocios y perjudicado por su alcoholismo. Starr hace notar que London estuvo ausente en su rancho por año y medio entre 1910 y 1916, y dice "Le gustaba la parafernalia del poder de directivo, pero no prestar atención a los detalles... Los trabajadores de London se rieron de sus esfuerzos de jugar a ser un ranchero y consideraron que era el hobby de un hombre rico".
El rancho es actualmente un punto de referencia histórico nacional en los Estados Unidos.

Jack London se hizo socialista a la edad de 20 años. Previamente, había estado poseído de un optimismo reprimido el cual venía de su salud y su fuerza, actuando de forma individual, trabajando duro y viendo al mundo como algo bueno. Pero tal como detalla en su ensayo, "Como me convertí en socialista", sus puntos de vista socialistas comenzaron cuando se abrieron sus ojos a los miembros de lo más bajo del foso social. Su optimismo e individualismo perdieron intensidad, y juró que nunca más trabajaría más duro de lo necesario. Escribe que su individualismo fue machacado, y que renació un socialista. London se unió primero al Partido Socialista Laboral en abril de 1896. En 1901, abandonó dicho partido y se unió al nuevo Partido Socialista de América. En 1896 el periódico llamado San Francisco Chronicle publicó una historia sobre el London de 20 años que en el City Hall Park de Oakland y de noche, dio una charla acerca de socialismo a la multitud congregada—una actividad por la cual fue arrestado en 1897. Fue presentado como alcalde de Oakland en dos ocasiones: en 1901, resultando no elegido al recibir 245 votos y en 1905, mejorando su porcentaje de votos (981 votos) pero sin alcanzar su objetivo. London hizo una gira por el país conferenciando sobre socialismo en el año 1906 y publicó colecciones de ensayos cuya temática era el socialismo (La guerra de las Clases, 1905; Revolución y otros Ensayos, 1910).
A menudo se despedía en sus cartas con la frase "Vuestro para la Revolución" (en inglés Yours for the Revolution).
Stasz hace notar que "London consideraba a los Wobblies (miembros de Industrial Workers of the World, en español Trabajadores Industriales del Mundo) como una adición bien recibida a la causa socialista, aunque nunca se les unió en las pretensiones por las que establecían emplear el sabotaje". Menciona un encuentro personal entre London y Big Bill Haywood en 1912.
Es evidente un punto de vista socialista en sus obras, más notable si cabe en su novela El talón de hierro. El socialismo de Jack London venía del corazón y de su experiencia en la vida, y no de la teoría o del socialista intelectual.
En sus años en el rancho Glen Ellen, London sintió un ligero sentimiento ambivalente hacia el socialismo. Tenía un extraordinario éxito financiero como escritor, y quería desesperadamente alcanzar el mismo éxito con su rancho Glen Ellen. Se quejó acerca de los "ineficientes trabajadores italianos" en su empleo. En 1916, renunció al capítulo que constituyó en su vida Glen Ellen en el partido socialista, pero declaró categóricamente que lo hacía "debido a su carencia de fuego y lucha, y la pérdida de énfasis en la lucha de clases".
En un retrato poco favorecedor de los días de Jack London en el rancho, Kevin Starr en 1973 se refiere a este periodo como "post socialista" y dice que "... alrededor de 1911 ... London estaba más aburrido de la lucha de clases que lo que quería admitir". Starr mantiene que el socialismo de London "siempre tuvo una cariz elitista en él, y una buena postura de acuerdo". Le gustaba jugar a ser un intelectual de la clase trabajadora cuando era apropiado a sus propios propósitos. Invitado a una casa prominente de Piamonte, llevaba una camisa de franela, pero, según comentó alguien allí, la chapa que llevaba London en solidaridad con la clase trabajadora "parecía como si hubiera sido especialmente lavada para la ocasión". Mark Twain dijo "le serviría a London para hacer que la clase trabajadora tomara el control de las cosas. Tendría que llamar a la milicia para recolectar sus derechos de autor".
En sus "Memorias de Lenin" (1930), su mujer, Nadezhda K. Krupskaya, afirma que dos días antes de su muerte leyó "Amor a la Vida" a su marido, Vladimir Ilyich Lenin.

London compartió la preocupación de muchos californianos por la inmigración asiática y el denominado peligro amarillo, que utilizó como título de un ensayo que escribió en 1904.
Este tema fue también objeto de una historia que escribió en 1910, titulada The Unparalleled Invasion. Ambientada en 1976, London describe una China con sobrepoblación que conquista y coloniza los países vecinos, con la eventual pretensión de tomar el mundo entero. Las naciones occidentales responden bombardeando China con decenas de las enfermedades más infecciosas. El genocidio, que se describe con bastante detalle, es descrito a lo largo de todo el libro como justificado y "la única solución posible al problema de China", y en ningún lugar se expresa ninguna objeción. Sin embargo, muchos de los cuentos de London destacan por su retrato empático de personajes mexicanos, asiáticos y hawaianos. En su correspondencia de la guerra ruso-japonesa, así como su novela inconclusa "Cherry", muestra gran admiración por las costumbres y capacidades japonesas.

La muerte de Jack London está llena de controversia. Muchas fuentes antiguas la describen como un suicidio, y algunas todavía lo hacen. Sin embargo, esto parece presentarse como un rumor, o como una especulación apoyada en los incidentes que tienen lugar en sus escrituras ficticias. Su certificado de muerte establecía la causa en una uremia. Murió el 22 de noviembre de 1916. Se sabe que sufría un dolor extremo y que estaba tomando morfina, y es posible que una sobredosis de morfina, accidental o deliberada, pudo contribuir. Clarice Stasz, en una biografía encapsulada, escribe "La subsecuente muerte de London, por un cierto número de razones, se muestra como un mito biográfico desarrollado, en el cual se le clasifica como un alcohólico mujeriego que se suicidó. Una investigación reciente apoyada en documentos de primera mano cuestiona esta caricatura".
El suicidio aparece en las historias de London. En su novela autobiográfica Martin Eden, el protagonista se suicida muriendo ahogado. En su memoria autobiográfica John Barleycorn, declara, como adolescente, haber tropezado en estado de embriaguez, cayendo por la borda a la Bahía de San Francisco, "algún parloteo exorbitante cuando baja la marea me obsesionó de pronto", y fue a la deriva por horas intentando ahogarse a sí mismo, casi consiguiéndolo antes de que se le pasara la borrachera y fuera rescatado por un pescador. Un hecho paralelo ocurre en el desenlace de The Little Lady of the Big House, en el cual la heroína, enfrentada al dolor de una herida mortal e intratable causada por un disparo, experimenta una suicidio asistido por medio de la morfina. Estos hechos en sus historias probablemente contribuyeron al mito bibliográfico.
Los restos mortales de Jack London están enterrados, junto con los de su esposa Charmian, en el Parque Histórico Jack London, ubicado en Glen Ellen, California. La tumba simple está marcada con un pedrusco mohoso.

Fragmento de "Colmillo blanco" de Jack London

Delante de los perros, calzando anchos y blandos zapatos de pelo para la nieve, avanzaba trabajosamente un hombre. Detrás del trineo iba otro. Dentro, en la caja, iba un tercero para quien todo esfuerzo había ya terminado: una víctima de aquel salvaje desierto, un vencido que no se movería ni lu­charía ya más, aplastado, aniquilado por él. Al desierto no suele gustarle el movimiento. Toma como una ofensa la vida, porque vida es movimiento, y él tiende siempre a destruirlo. Hiela el agua para no dejarla correr hacia el mar; les roba la savia a los árboles - hasta helarles el potente corazón; y con mayor ferocidad, y por más terrible modo aún, anonada y obliga a someterse al hombre. Al hombre, que es lo más in­quieto que la vida ofrece, siempre en rebelión, justamente en contra de la idea de que todo movimiento acaba con la ce­sación del mismo.

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