miércoles, 26 de enero de 2011

26-ENERO JOSÉ MARÍA VALVERDE

JOSE MARÍA VALVERDE
Poeta, ensayista

26-01-1926

José María Valverde Pacheco (Valencia de Alcántara, 26 de enero de 1926 - Barcelona, 6 de junio de 1996) fue un poeta, ensayista, crítico literario, historiador de las ideas, traductor y catedrático español.

De familia extremeña, pasó su infancia y adolescencia en Madrid, donde estudió y vivió gran parte de su vida. Siendo aún estudiante en el Instituto Ramiro de Maeztu publicó su primer poemario: Hombre de Dios. Salmos, elegías y oraciones, costeado por el propio Instituto.
Aunque Dámaso Alonso le tenía por una gran promesa de la filología, se matriculó en Filosofía y se doctoró con una tesis sobre la filosofía del lenguaje en Wilhelm von Humboldt. Ese mismo año se casó con Pilar Gefaell, con la que tuvo cinco hijos.

Escribió en diversas revistas literarias: La Estafeta Literaria, Escorial, Trabajos y días, Raíz, Alférez y Revista de Ideas Estéticas, firmando a veces con el seudónimo Gambrinus. Su producción como articulista quedó recopilada en El arte del artículo (1949-1993) (Barcelona, 1994). Publicó, además ,en revistas poéticas como Garcilaso, Espadaña, Proel.
Entre 1950 y 1955, Valverde residió en Roma, donde fue lector de español en su universidad y en el Instituto Español, y conoció a Benedetto Croce. A los 29 años, en 1956, obtuvo la cátedra de Estética en la Universidad de Barcelona. Esta etapa y sus experiencias como profesor las cuenta en La conquista del mundo (1960).
Participó en las revistas literarias de su época y en numerosas publicaciones periódicas, donde fue publicando gran parte de su pensamiento. Él mismo decía que era un poeta metido a filósofo, y no al contrario.

Se dedicó al estudio de la historia de las ideas, colaborando con Martín de Riquer en Historia de la literatura universal (1957, muy ampliada posteriormente) y escribiendo él solo una Vida y muerte de las ideas: pequeñas historias del pensamiento(1981).

Emprendió sus premiadas traducciones de figuras clásicas de la literatura en inglés y alemán. Con un claro compromiso social y político, cristiano y antifranquista, apoyó la causa popular en Centroamérica (Cuba; el sandinismo: se relacionó con los poetas nicaragüenses exiliados Julio Ycaza, Luis Rocha y Fernando Silva). Por motivos políticos, (solidaridad con los profesores Enrique Tierno Galván, José Luis Aranguren y Agustín García Calvo, expulsados de la universidad de Madrid por las autoridades académicas franquistas) renunció a su cátedra en 1964 y se exilió.

Marchó a los Estados Unidos, donde fue profesor de literaturas hispánicas y comparada (University of Virginia, McMaster) y luego a Canadá; en este último país fue catedrático de literatura española en Universidad de Trent.

Antes de regresar a España, se publicó en 1971 Enseñanzas de la edad (Poesía 1945-1970), un volumen que recogía sus seis primeros libros de poemas. Regresó a España y a su cátedra.

Murió en Barcelona en 1996, a los setenta años, de una enfermedad terminal, mientras dedicaba sus últimas energías a investigar la obra de Kierkegaard.

EL SILENCIO

Yo te espero, mi amor, para el silencio.
¿Para qué cantar más cuando ya seas cierta?

Cansado de gritar de maravilla,
cansado del asombro sin palabras,
me callaré despacio, como el niño feliz
que se duerme, en las manos el juguete.

Tardarás mucho tiempo en dormirme del todo,
en borrarme los últimos recuerdos que me hieren,
lentísimos recuerdos sin forma ni sustancia;
sombra más bien, o sangre y carne casi,
con raíces que entraron mientras iba creciendo.

Y tendré el blanco sueño de la infancia
desde el que hablaba a Dios, aun a mi lado;
aquel sueño, tan cerca de la muerte,
que podía llegar, serena, clara,
a volverme a mi origen, aun casi en el recuerdo.

Sueño que no será como el de ahora,
lleno de ávidos pozos, de agujeros
que de repente se abren a la nada;
porque tendrá, disuelta en su materia,
como nana de madre,
tu voz muda, la luz de tu existencia,
tapizando las salas de mi sueño.

No me pidas que cante cuando vengas.
Cansado estoy del canto. Tú has de ser la paz última
el blanco umbral de Dios...

Sólo oirás mi silencio, como rumor de fuente,
como la paz de un lago, creada por tus manos,
trayéndote el reflejo de Dios para alabarte.
Confundidas las almas
en las anchas llanuras del silencio, en su noche
sin borde, esperaremos...

Publicado por primera vez en «Fantasía» n° 17, 1945

De "La espera"

VAN MADURANDO AQUELLOS DÍAS

Van madurando aquellos viejos días...

Van madurando aquellos viejos días
que me aleja el silencio y el reposo;
va fermentando el más querido poso
en mis bodegas quietas y sombrías.

Ya son carne las muertas horas mías,
ya me aploma su apoyo nebuloso
y en la boca las siento, con untuoso
regusto de primeras poesías.

Madurar es sentir en la mirada
un aire, espeso y dulce como un vino,
que eterniza en su niebla lo fluyente.

Y es entreoír la voz llana y velada
del conocido pájaro divino
en la jaula del pecho, nuevamente.

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