jueves, 3 de febrero de 2011

03-02 LAO SHE


"¿Cómo puedo yo saber el camino de todas las cosas desde el principio? Porque está en mí."
Lao She
Escritor

03-02-1899

Lao She (Pekín, China; 3 de febrero de 1899 - Pekín; 24 de agosto de 1966) fue un escritor chino, uno de los máximos representantes de la literatura china del siglo XX. Lao She fue novelista y dramaturgo. Sus obras más importantes son la novela "El Camello Xiangzi" y la obra de teatro "El Salón de Té".

Nacido en el seno de una familia pequinesa de etnia manchú, su nombre real era Shū Qìngchūn (chino tradicional: 舒慶春, chino simplificado: 舒庆春). Su padre murió durante la rebelión de los bóxers cuando él tenía sólo un año y medio, y su familia vivía en condiciones de penuria económica. No pudo asistir a la escuela hasta los nueve años, cuando logró una beca para estudiar en una escuela primaria privada. En 1913 ingresó en una escuela secundaria de Pekín, pero debido a las dificultades económicas de la familia, tuvo que abandonar los estudios. Algunos meses después, aprobó el examen de ingreso en una escuela subvencionada, de educación gratuita, donde estudiaría hasta graduarse en 1918. Su brillantez en los estudios le permitió en ese momento, con sólo 19 años, obtener una plaza como director de una escuela primaria. Durante los siguientes años se dedicaría a la enseñanza en diversas instituciones de Pekín y Tianjin.

A Lao She le influyó de manera muy intensa el Movimiento del Cuatro de mayo de 1919. De hecho llegó a afirmar que "el 4 de mayo me dio un alma nueva y un lenguaje literario nuevo. [...] Gracias al 4 de mayo me convertí en escritor" (Cita de Lǎo Shě Wénjì (Shí Sì),Editorial Rénmín Wénxué Chūbǎnshè,1995).

En 1921 asistía a clases nocturnas de inglés en una iglesia protestante, donde comenzó a asistir a las ceremonias religiosas. Se hizo cristiano, siendo bautizado en 1922.

Entre 1924 y 1929 fue profesor de chino en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos (SOAS) de la Universidad de Londres. En la biblioteca de la prestigiosa escuela londinense escribió sus tres primeras novelas, "La Filosofía del Viejo Zhang", "Zhao Ziyue" y "Ma e Hijo". En el verano de 1929 se fue definitivamente de Londres, recalando en Singapur, donde impartiría también clases de chino durante varios meses. En la primavera de 1930 regresó a China.

Entre 1930 y 1937, residió en la ciudad norteña de Jinan, capital de la provincia de Shandong, donde impartió clases en la Universidad de Jilu y en la Universidad de Shandong. Durante esta época, escribió el ensayo satírico "La Ciudad de los Gatos", así como sus famosas novelas El camello Xiangzi y Divorcio.

Tras la invasión japonesa en 1937, Lao She formó parte de asociaciones patrióticas de intelectuales que apoyaban desde el mundo intelectual la lucha contra la invasión japonesa. Durante la ocupación japonesa, Lao She se instaló en Chongqing, la capital de guerra del gobierno nacionalista del Kuomintang, aliado con el Partido Comunista Chino en un frente común contra la invasión japonesa. El tema de la lucha contra los japoneses lo abordaría Lao She en su novela Cuatro generaciones bajo un Mismo Techo, que empezó a escribir en esta época.

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial con la derrota de Japón, Lao She decide aceptar la invitación para ocupar un puesto de profesor en los Estados Unidos, a donde se va en marzo de 1946.
Tras la proclamación de la República Popular China en 1949, el Primer Ministro Zhou Enlai invita a Lao She a volver al país. Lao She regresa a China, donde se convirtió en uno de los escritores ensalzados por el régimen comunista, que lo consideraba un "artista del pueblo". Vivió cómodamente en Pekín ocupando diversos cargos institucionales en el mundo cultural de la República Popular China hasta el año 1966 en que, como muchos otros intelectuales, será blanco de las críticas brutales de los guardias rojos de la Revolución Cultural maoísta.
El 23 de agosto de 1966, en plena Revolución Cultural, Lao She fue citado en el Templo de Confucio de la capital china junto a otros intelectuales acusados de "derechismo". Lao She fue insultado, vejado y golpeado por los guardias rojos, primero en el Templo de Confucio, y después en una comisaría. Al final del día se le permitió volver a su casa con su esposa, y le ordenaron volver al día siguiente para continuar sus sesiones de autocrítica. Según la versión oficial, al día siguiente Lao She fue al lago de Taiping en Pekín, donde pasó largas horas hasta que, de noche, se suicidó sumergiéndose y ahogándose en el lago. Otras fuertes sugieren que murió apalizado por la Guardia Roja cerca del Templo de Confucio.

En 1978, tras la subida al poder de Deng Xiaoping, la figura de Lao She fue rehabilitada a título póstumo, y volvieron a editarse sus libros en la República Popular China. En la actualidad está considerado uno de los grandes nombres de la literatura china del siglo XX.

"El salón de té", Un drama que se desarrolla en un espacio limitado extendiéndose por medio siglo de la historia de China. En los tres actos en los que se desarrolla la misma el espectador pasa de la frustración tras el fracaso del movimiento reformista, a través de la frustración que siguió al fin de Yuan Shikai, acabando en la que se produjo tras el final de la segunda guerra mundial.

El protagonista del drama es China, ese ente abstracto poblado de personas que sufren la historia que diseñan unos pocos personajes ausentes de la obra.

Las actitudes que oprimen a esa China, los personajes que hacen sufrir a esa población, se mantienen a lo largo de las décadas, a través de los tres actos de la obra, solo cambian sus uniformes, como esos policías que aparecen por la casa de té donde desfila esta selección de personajes, continuamente oprimiendo al indefenso. Son distintos los amos a los que sirven, y los personajes secundarios que parecen representarles.

Uno se pregunta ¿Es el propio pueblo chino el que oprime a China, al propio pueblo? ¿Queda la esperanza de que una vez acabados esos regímenes la opresión del hombre por el hombre desaparezca? Permanece en esta obra todavía la ilusión porque el fin de estos regimenes opresores pondrá fin a la opresión del hombre por el hombre.

Lao She, que sufrió los excesos de la Revolución Cultural, seguramente habría escrito un acto mas a esta obra si hubiera podido sobrevivir.

La última pregunta que inevitablemente se hace el lector ¿Ha conseguido o esta en vía

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