domingo, 13 de febrero de 2011

13-FEBRERO GEORGES SIMENON


"En resumidas cuentas, en este mundo, cada cual consigue lo que se merece. Pero sólo quienes alcanzan el éxito lo reconocen."
Georges Simenon
Escritor

13-02-1903

Obras: Comisario Maigret (serie de novelas)

Georges Joseph Christian Simenon (Lieja, 13 de febrero de 1903 - Lausana, 4 de septiembre de 1989) fue un escritor belga en lengua francesa.

Nació en Lieja, oficialmente el 12 de febrero de 1903. Su vida comienza regida por el misterio, pues en realidad nació el viernes 13 de febrero, pero fue declarado como nacido el 12, por superstición. Simenon fue un novelista de una fecundidad extraordinaria, con 192 novelas publicadas bajo su nombre y una treintena de obras aparecidas bajo 27 seudónimos. Los tirajes acumulados de sus libros alcanzan 550 millones de ejemplares. También fue de llamar la atención en otros aspectos: una vez declaró haber hecho el amor a treinta mil mujeres, cifra que, por supuesto, no ha podido confirmarse.
André Gide, André Therive y Robert Brasillach fueron los primeros en reconocer que se trataba de un gran escritor.

Simenon nació en el tercer piso del 26 (actualmente 24) de la « rue Léopold », en Lieja. Fue el primer hijo de Désiré Simenon, contador de una oficina de seguros, y de Henriette, ama de casa, decimotercera hija nacida en una familia acomodada, quienes se casaron el 22 de abril de 1902. A finales de abril de 1905, la familia se mudó al 3 de la « rue Pasteur » (actualmente 25 de la "rue Georges Simenon") en el barrio de Outremeuse. Encontramos la historia de su nacimiento al comienzo de su novela Pedigree.
La familia Simenon era originaria del Limburgo belga, una región de tierras bajas cercanas al río Mosa, encrucijada entre Flandes, Alemania y los Países Bajos. La familia de su madre era también originaria de Limburgo, pero del lado holandés, región llana de tierras húmedas y de brumas, de canales y de granjas. Por el lado de su madre, descendía de Gabriel Brühl, campesino y criminal de la banda de los verts-boucs que azotó Limburgo a partir de 1726, desvalijando granjas e iglesias durante el régimen austríaco, y que terminó colgado en septiembre de 1743 en el Patíbulo de Waubach. Esta ascendencia explica quizás el particular interés del comisario Maigret por las gentes sencillas convertidas en asesinos.

En septiembre de 1906 nació su hermano Christian, quien será el hijo preferido de sus padres, lo que marcó profundamente a Georges. Este malestar lo encontramos en novelas como Pietr-le-Letton y Le Fond de la bouteille. Aprende a leer y a escribir a los tres años en la Escuela Sainte-Julienne para párvulos. A partir de septiembre de 1908, empieza sus estudios primarios en el Institut Saint-André, donde siempre se ubica entre los tres primeros puestos de su clase, durante los seis años que ahí pasó, hasta julio de 1914.

En febrero de 1911, la familia se instala en una gran casa en el 53 de la « rue de la Loi », donde su madre alquila habitaciones a inquilinos -estudiantes o pasantes-, de diversos orígenes (rusos, polacos, judíos o belgas). Esto fue para el joven Georges una extraordinaria apertura al mundo que encontraremos en varias de sus novelas como Pedigree, Le Locataire o Crime impuni. Poco después de esta época, se convierte en niño de coro, experiencia que encontramos en L’Affaire Saint-Fiacre y en Le Témoignage de l’enfant de chœur.
En septiembre de 1914, durante su sexto curso, entra al colegio jesuita de Saint-Louis. En el verano de 1915, a la edad de doce años, tiene su primera experiencia sexual con una "muchachona" de quince años, lo que será para él una verdadera revelación, completamente encontrada al adoctrinamiento de pudibundez y castidad impartido por los padres jesuitas. Simenon prefiere, por otro lado, ingresar al colegio Saint-Servais, especializado en ciencias y en letras, en donde pasó los siguientes tres años escolares. Sin embargo, el futuro escritor fue siempre relegado por sus compañeros más adinerados; si en el colegio de los jesuitas Simenon se alejó de la religión, en el colegio Saint-Servais encontró suficientes razones para odiar a los ricos, quienes le hicieron sentir su inferioridad social.
En febrero de 1917, la familia se muda a una antigua oficina de correos abandonada en el barrio de Amercœur. En junio de 1918, tomando como pretexto los problemas cardíacos de su padre, decide abandonar definitivamente los estudios, sin participar siquiera en los exámenes de fin de año. Se sucederán, a partir de entonces, varios trabajos ocasionales sin futuro (aprendiz de panadero, encargado de biblioteca).
En enero de 1919, en abierto conflicto con su madre, Simenon debuta como reportero de la sección de sucesos del periódico conservador La Gazette de Liège, dirigido por Joseph Demarteau tercero. Esta etapa periodística fue para el joven Simenon, a la edad de dieciséis años, una experiencia extraordinaria que le permitió conocer los recovecos de una gran ciudad, tanto en la política como en la criminalidad; asimismo, pudo adentrarse en la vida nocturna, conoció los ambientes marginales de los bares y de las casas de paso, y aprendió a redactar de manera eficaz. Escribió más de 150 artículos bajo el seudónimo « G.Sim ». Durante este periodo se interesó particularmente en las investigaciones policiales y asistió a conferencias sobre el método policíaco científico, impartidas por el criminalista francés Edmond Locard.
En junio de 1919, la familia se muda para retornar al barrio de Outremeuse, en la rue de l’Enseignement. Simenon redactó allí su primera novela Au pont des Arches, publicada en 1921 bajo su seudónimo de periodista. A partir de noviembre de 1919, publica las primeras de sus 800 columnas humorísticas, bajo el seudónimo de Monsieur Le Coq (hasta diciembre de 1922). Durante este periodo, profundiza su conocimiento del ambiente nocturno, de las prostitutas, la ebriedad y de las casas de cita. En sus recorridos, encuentra anarquistas, artistas bohemios, así como a dos asesinos a que encontraremos en su novela Les Trois crimes de mes amis. Frecuenta también a un grupo artístico, denominado « La Caque », pero sin comprometerse realmente; es en este medio donde conoce a una estudiante de Bellas Artes, Régine Renchon, con quien se casa en marzo de 1923.

Durante todo este período, en el que frecuenta a bohemios y marginales, comienza a acariciar la idea de una verdadera ruptura, que hará realidad después de la muerte de su padre, en 1922, huyendo con la rubia Régine Renchon para instalarse en París. En París Simenon lleva una "vida de artista", descubriendo aquella gran capital y aprendiendo a amarla por sus delirios, sus desórdenes y sus delicias. Se lanza al descubrimiento de sus cafés, sus comerciantes de carbón, sus pensiones, sus hoteles lamentables, sus fábricas de cerveza y sus restaurancillos, que le ofrecen el vino del Beaujolais, el embutido y los sencillos platillos adobados tradicionales (la gastronomía es un leitmotiv secundario en las novelas del comisario Maigret, basta recordar al comisario en una de sus típicas escenas; ordenando bocadillos y cervezas en el curso de una enquête (investigación) o durante un interrogatorio). Allí encuentra al vulgo parisino de artesanos menesterosos, conserjes desabridos y tipos miserables de doble vida. Comienza a escribir bajo diferentes seudónimos y su creatividad le asegura un éxito financiero inmediato.
En 1928, inicia un largo viaje en gabarra que aprovecha para sus reportajes. De este modo descubre el mar y la navegación, que será una constante a lo largo de toda su vida. Simenon decide en 1929 emprender un viaje por los canales de Francia y hace construir un barco el "Ostrogoth" en el que vive hasta 1931. En 1930, en una serie de novelas cortas escritas para Détective, por encargo de Joseph Kessel, aparece por primera vez el personaje del comisario Maigret. En 1932, Simenon inicia una serie de viajes y de reportajes sobre África, Europa oriental, la Unión Soviética y Turquía. Después de una larga travesía por el Mediterráneo, se embarca en un viaje alrededor del mundo entre 1934 y 1935. En sus escalas efectúa reportajes, se entrevista con numerosos personajes, y toma muchas fotografías. Aprovecha también para descubrir el placer de las mujeres de todas las latitudes.

En la obra de Simenon, treinta cuatro novelas y novelas cortas se sitúan o evocan la ciudad de La Rochelle. Entre Las Novelas, podemos citar « Le Testament Donnadieu » (1936), « Le Voyageur de la Toussaint » (1941) y « Les Fantômes du Chapelier ».
Simenon descubre La Rochelle en 1927 en camino de sus vacaciones en la Isla de Aix, huyendo de la peligrosa atracción de Joséphine Baker de la que era amante. En ese año descubre también la pasión por el mar, y es en el curso de una travesía en barco que desembarcará en los muelles de La Rochelle e irá a tomar un trago al « Café de la Paix » que luego será su cuartel general y escenario central de su novela « Le Testament Donadieu ». Es en este café, en 1939, donde toma conocimiento a través de la TSF de la declaración de guerra; Simenon ordena entonces una botella de champagne, y haciendo frente a la sorpresa de los parroquianos, dice : « ¡Al menos así estaremos seguros que ésta no se la beberán los alemanes!».
De abril de 1932 a 1936, se instala con su esposa « Tigy » en La Richardière, una mansión del siglo XVI, situada en Marsilly, que utilizará como modelo del castillo Donnadieu: « ese edificio de piedra gris coronada de pizarras, rodeado por una avenida de castaños, con un pequeño parque estrecho, tupido, húmedo, arrinconado entre viejos muros, un bosque en miniatura, dos hectáreas de robles, ámbito de arañas y serpientes ».
Desde comienzos de 1938, alquila la villa Agnès, en La Rochelle, antes de comprar en agosto de 1938 « una casa sencilla de la campiña » en Nieul-sur-Mer. Su primer hijo nacerá allí en 1939.
La visión ambigua que Simenon tendrá de la región y de la burguesía local ofuscará algunas veces a sus habitantes. Finalmente, incómodos pero felices, en 1989, la ciudad le rendirá un homenaje al bautizar con el nombre de « Georges Simenon » al muelle situado al frente del de los Grandes Yates, sin embargo ya muy enfermo, Simenon no pudo hacer el viaje. En 2003, otro homenaje tuvo lugar en presencia de su hijo « John Simenon ».

Simenon pasa la guerra en Vendée y mantiene correspondencia con André Gide. En 1945, al finalizar la guerra, se traslada a Estados Unidos, a Connecticut, pero va a recorrer durante diez años ese inmenso continente, a fin de saciar su curiosidad y su apetito por la vida. Durante esos años norteamericanos, visita intensamente Nueva York, Florida, Arizona, California y toda la Costa Este, miles de miles de moteles, de rutas y de paisajes grandiosos. Va a descubrir también una nueva manera de trabajar para la Policía y la Justicia y conoce también a su segunda esposa, la canadiense Denise Ouimet, 17 años más joven que él. Simenon vivirá con ella una relación pasional de sexo, celos y disputas alcohólicas.
En 1952, es recibido en la Academia Real de Bélgica, y regresa definitivamente a Europa en 1955. Después de un animado período en la Costa Azul codeándose con la jet-set, termina por instalarse en Lausana, Suiza. En 1960, preside el festival de Cannes; aquel año la prestigiosa Palma de Oro es atribuida al film de culto La Dolce vita de Federico Fellini.
En 1972, renuncia a la novela, pero sin dejar la escritura y la exploración de los meandros humanos, comenzando por sí mismo, en una larga autobiografía de 21 volúmenes, dictada a su pequeño magnetófono: «Ideas que jamás tuve. Me interesé por los hombres, el hombre de la calle en particular, intenté comprenderlo de una manera fraternal.... ¿Qué he construido? En el fondo, eso no me interesa».
El suicidio de su hija Marie-Jo enlutó sus últimos años.

Fragmento de "Las noches blancas de Maigret" de Georges Simenon

No era la primera vez que le ocurría perder, de repente, y sin razón, la confianza en sí mismo. En realidad, ¿qué hacía allí? Había pasado la noche sin dormir, había tomado café en el cuchitril de una portera, y después escuchado las historias que le quiso contar una rolliza muchacha en pijama rosado, que le enseñaba un trozo del estómago y se hacía la interesante con él.
¿Y qué más?
Alan Lagrange le había robado su revólver, amenazando con él en la calle a un transeúnte y apoderándose de su cartera, antes de tomar el avión para Londres. En la enfermería especial, el barón se hacía el loco.
¿Y si lo estuviese?
En el caso de que Alan apareciese en el hotel, ¿qué iba a hacer Maigret? ¿Acercársele amablemente? ¿Decirle que quería una explicación? ¿Y si intentaba huir o debatirse? ¿Qué impresión causaría él, un hombretón, a todos esos ingleses felices por su sol, atacando a un muchacho? ¿No se le echarían encima justificadamente?
Le había ocurrido algo parecido ya una vez en París, además, siendo joven y estando de servicio en la calle. En el instante en que ponía la mano en la espalda de un ladrón, a la salida del Metro, el tipo se puso a gritar: “¡Socorro!”. Y fue a Maigret a quien la gente retuvo hasta la llegada de otros agentes.

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