sábado, 26 de febrero de 2011

25-02 ANTHONY BURGUESS


"Una comida bien equilibrada es como una especie de poema al desarrollo de la vida.”
Anthony Burguess
Escritor

25-02-1917

Obras: La naranja mecánica

John Anthony Burgess Wilson (25 de febrero de 1917 - 25 de noviembre de 1993) fue un famoso escritor y compositor británico.

Nació en la ciudad de Mánchester, Inglaterra. Su madre murió cuando era aún un niño en 1918.

Burgess trabajó como oficial de educación en Brunéi y Malasia después de la guerra. En 1959 sufrió un colapso en una clase en Malasia. Le fue diagnosticado un tumor cerebral inoperable con pocas probabilidades de vida a largo plazo. Este hecho lo inspiró a escribir con la intención de que su mujer, Lynne, pudiera vivir con holgura con los ingresos provenientes de los derechos de autor. Se retiró de la enseñanza y se convirtió en escritor a tiempo completo conviviendo con la enfermedad durante varios años. Escribió cinco novelas y media en un año. El brutal diagnóstico, que le auguraba cuando más un par de años de vida, no se confirmó finalmente en los hechos, circunstancia que suele ser ofrecida como ejemplo de la influencia benéfica que la actividad artística tendría sobre la salud humana. Esa "media" novela escrita con la convicción de una muerte cercana, se convertiría después en su obra literaria más famosa.

A partir de entonces, escribió y publicó más de 50 libros que abarcaban una amplia variedad de temas a lo largo de su carrera. Es autor de enorme cantidad de críticas literarias, ensayos sobre Shakespeare y Joyce, artículos periodísticos y una veintena de novelas crueles y cáusticas.

Su trabajo más famoso (o reconocido tras la controvertida adaptación para el cine de Stanley Kubrick) fue la novela La naranja mecánica (A Clockwork Orange) escrita en 1962. La novela fue originalmente inspirada por un incidente vivido por el autor durante la Segunda Guerra Mundial, cuando él y su mujer fueron asaltados en 1944, siendo la esposa del propio Burgess víctima de robo y violación por parte de cuatro soldados estadounidenses en las calles londinenses. Dado que se encontraba embarazada, la paliza le provocó un aborto. El libro trata sobre la libre voluntad y la moral, y la manipulación de los individuos por fuerzas como los sistemas políticos, la represión, y como estas conllevan a la corrupción del ser humano.

El trabajo de Kubrick provocó algo de controversia, entre otros motivos porque la película, pese a haber sido filmada en Gran Bretaña, sigue la versión de la obra según fue editada en los Estados Unidos, la cual no incluye el polémico capítulo final del libro ("capítulo 21"); en éste, el protagonista se regenera, pues al crecer unos años comprende que es preferible canalizar su energía de un modo constructivo.

La larga lista de las obras del autor incluye, entre otras, "The Wanting Seed", "Honey for the Bears", "One Hand Clapping" y "Mil novecientos ochenta y cinco". Junto a Jeanne Moreau y André Delvaux fue asimismo jurado del Festival de Cannes de 1975.
Tenía un gran interés por la música, que fue su primera pasión, antes de dedicarse a la literatura. Escribió dos sinfonías, varias sonatas y conciertos, alcanzando justa fama como compositor.
Su capacidad para los idiomas (hablaba malayo, ruso, francés, alemán, español, italiano y japonés, además del inglés, su idioma nativo, y un poco de hebreo, chino, sueco y persa), se ve reflejada en la invención del Ulam, lenguaje prehistórico ficticio, para la película "En busca del fuego" (1981).

Burgess murió de cáncer de pulmón en 1993.

Fragmento de "La naranja mecánica" (The Clockwork Orange)

" El cheloveco que estaba sentado a mi lado -había esos asientos largos, de felpa, pegados a las tres paredes- tenia una expresión perdida, con los glasos vidriosos y mascullando slovos, como "De las insípidas obras de Aristóteles, que producen ciclámenes, brotan elegantes formaniníferos" Por supuesto, estaba en otro mundo, en órbita, yo sabía cómo era eso, porque lo había probado como todos los demás, pero en ese momento me puse a pensar, oh hermanos, que era una vesche bastante cobarde. Tú estabas ahí después de beber el moloco, y se te ocurría el meselo de que las cosas a tu alrededor pertenecían al pasado. Todo lo veías clarísimo -las mesas, el estéreo, las luces, las niñas y los málchicos- pero era como una vesche que solía estar allí y ya no estaba. Y te quedabas hipnotizado por la bota, o el zapato o la uña de un dedo, según el caso, y al mismo tiempo era como si te agarraran del pescuezo y te sacudieran igual que a un gato. Te sacudían sin parar hasta vaciarte. Perdías el nombre y el cuerpo, y te perdías tú mismo, y esperabas hasta que la bota o la uña del dedo se te ponían amarillas, cada vez más amarillas. Más tarde, las luces comenzaban a estallar como átomos, y la bota o la uña del dedo, o quizá una mota de polvo en los fundillos de los pantalones se convertían en un mesto enorme, grandísimo, más grande que el mundo, y era el momento que iban a presentarte al viejo Bogo o Dios, y entonces todo concluía. Gimoteando volvías al presente, con la rota preparada para llorar a grito pelado. Todo era muy hermoso, pero muy cobarde. No hemos venido a esta tierra para estar en contacto con Dios. Esas cosas pueden liquidar toda la fuerza y la bondad de un cheloveco. "

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