domingo, 6 de marzo de 2011

05-MARZO PIER PAOLO PASOLINI


"Yo devoro mi existencia con un apetito insaciable. Cómo terminará todo esto, lo ignoro"
Pier Paolo Pasolini
Escritor, poeta, director

05-03-1922

Pier Paolo Pasolini (Bolonia, 5 de marzo de 1922 – Ostia, 2 de noviembre de 1975) fue un escritor, poeta y director de cine italiano.

Pasolini nació en Bolonia, ciudad de tradición política izquierdista. Era hijo de un soldado que se hizo famoso por salvar la vida de Benito Mussolini, cuando el joven Anteo Zamboni atentó contra su vida. Empezó a escribir poemas a los siete años de edad y publicó por primera vez a los 19 mientras se encontraba estudiando en la Universidad de Bolonia.

Fue reclutado durante la Segunda Guerra Mundial; capturado por los alemanes, logró escapar. Luego de la guerra, se unió al Partido Comunista Italiano en Ferrara, pero se fue dos años después.

Pier Paolo Pasolini nace en Bolonia el 5 de marzo de 1922. Es el primogénito de Carlo Alberto Pasolini, teniente de infantería, y de Susanna Colussi, maestra de educación básica, con quien su padre -heredero de una antigua familia de Rávena cuyo patrimonio ha malgastado- se casa en diciembre de 1921 en Casarsa, para luego trasladarse a Bolonia.

“He nacido en una familia típicamente representativa de la sociedad italiana, un auténtico producto del cruce… Un producto de la Unidad de Italia. Mi padre procedía de una antigua familia noble de la Romagna; mi madre, en cambio, viene de una familia de campesinos friulanos que con el tiempo, poquito a poco, han subido a la categoría pequeño burguesa. Por parte de mi abuelo paterno eran del ramo de la destilería. La madre de mi madre era piamontesa, lo cual no le impidió en absoluto tener lazos con Sicilia y con la región de Roma” [P.P. Pasolini, El sueño del centauro, por Jean Duflot, Editori Riuniti, Roma 1983, p. 17]

La familia Pasolini permanece poco tiempo en Bolonia: se mudan a Parma, a Conegliano, a Belluno, a Sacile, Adria, a Cremona, otra vez a Bolonia, y otras ciudades del norte.
“Me han convertido en un nómada. Pasaba de un campamento a otro, no tenía un hogar estable.”
En 1925 nace, en Belluno, el segundogénito, Guido. Dados los frecuentes desplazamientos, el único punto de referencia de la familia Pasolini es Casarsa. Pier Paolo vive una relación simbiótica con su madre, al tiempo que se acentúan los contrastes con su padre.
“Todas las noches esperaba con terror la hora de la cena porque sabía que llegarían las escenas (…) Inicialmente, hubo en mi una negación de la madre, que me generó una neurosis infantil. Tal neurosis me hizo volverme inquieto, poniendo en cada momento en tela de juicio el hecho mismo de estar en el mundo. (…) Cuando mi madre estaba a punto de parir empecé a padecer escozores en los ojos. Mi padre me inmovilizaba en la mesa de la cocina, me abría el ojo con los dedos y me echaba colirio. Fue a partir de ese momento simbólico cuando empecé a no querer ya a mi padre.”
[Entrevista con Dacia Maraini en "Vogue", mayo de 1971]
Refiriéndose a su madre:
“Me contaba historias, cuentos, me los leía. Mi madre era como Sócrates para mí. Tenía, y tiene, una visión del mundo sin duda idealista e idealizada. Ella cree de verdad en el heroísmo, en la caridad, en la piedad, en la generosidad. Yo he absorbido todo eso de un modk casi patológico”.
[Entrevista con Dacia Maraini en "Vogue", mayo de 1971]
Con su hermano Guido vive una relación de amistad, y aquél le venera, ya que Pier Paolo es muy bueno tanto en los estudios como en los juegos con los otros muchachos. Tal admiración seguirá viva en Guido hasta el día de su muerte.
Los primeros años de escuela tienen lugar entre innumerables traslados, los cuales, sin embargo, no perjudican el rendimiento escolar de Pier Paolo. Éste comienza la escuela con un año de antelación. En 1928 tiene lugar su debut poético, anotando en un cuadernito una serie de poemas acompañados de dibujos. Dicho cuaderno, al que le siguieron otros, se pierde durante la guerra.

Consigue el aprobado para pasar de la escuela básica a la siguiente fase, que tiene lugar en Conegliano.

Es de aquellos años el pasaje, conocido como Teta veleta, que más tarde Pasolini explicará de la siguiente manera:
“Sucedió en Belluno, yo tenía poco más de tres años. Lo que más me chocaba de los chicos que jugaban en los jardines públicos en frente de mi casa, eran sus piernas, sobre todo la parte convexa del interior de las rodillas, donde al doblarse en la carrera los nervios se tensan en un gesto elegante y violento. En aquellos nervios yo veía un símbolo de la vida que aún debía alcanzar; en aquel gesto de jovencito corriendo representaban para mí el ser mayor. Ahora sé que se trataba de un agudo sentimiento sexual. Si lo recuerdo siento perfectamente, en mis vísceras, la ternura, lal ansiedad y la violencia del deseo. Era el sentido de lo inalcanzable, de lo carnal –un sentido para el que aún no ha sido inventado un nombre-. Yo lo inventé entonces y fue “teta veleta”. Al ver aquellas piernas dobladas en la furia del juego me dije a mí mismo que sentía “teta veleta”, algo parecido a un cosquilleo, una seducción, una humillación”.
[P.P.Pasolini, en Cronistoria de Nico Naldini, cit., p. XVI]
El propio Pasolini precisa:
“Mi infancia se acaba a los 13 años. Como todos: 13 años es la vejez de la infancia, por tanto un momento de gran sabiduría. Era un momento feliz de mi vida. En el colegio había sido el mejor. Empezaba el verano del 34. Se terminaba una época de mi vida, concluía una experiencia y yo ya estaba listo para comenzar otra. Esos días precedentes al verano del 34 fueron los más bellos y gloriosos de mi vida”.
[P.P.Pasolini, en AA.VV., Pasolini una vita futura, Ass. Fondo Pasolini, Garzanti, Milano, 1985]
Pier Paolo termina los estudios de bachillerato superior con 17 años y se matricula en la facultad de Letras de la Universidad de Bolonia. Durante los años de bachillerato superior funda -junto con Luciano Serra, Franco Farolfi, Ermes Parini (de quien Guido Pasolini tomará el nombre durante su militancia entre los partisanos de la Osoppo) y Fabio Mauri- un grupo literario para la critica de poesías. Colabora con el periódico del GIL de Bolonia “Il Setaccio”. En este periodo Pasolini escribe, en friulano y en italiano, los poemas de su primer volumen, Poesie a Casarsa.
Pasolini colabora con la revista “Stroligut” junto con otros amigos literatos friulanos, con quienes ha creado la “Academiuta di lenga furlana”, en la que el uso del dialecto friulano representa una suerte de oposición al poder fascista.

“El fascismo no toleraba los dialectos, signos / de la irracional unidad de este país en el que he nacido / inadmisibles y descaradas realidades en el corazón de los nacionalistas / (…)”
[P. P. Pasolini, il poeta delle ceneri, por Enzo Siciliano, en “Nuovi Argomenti” n. 67-68, Roma, julio-diciembre de 1980]

El uso del dialecto representa también un intento de privar a la Iglesia de su hegemonía cultural sobre las masas subsedarrolladas. Así, mientras que la izquierda prefiere el uso del italiano (que, exceptuando algunos esporádicos casos del jacobinismo, era una prerrogativa clerical), Pasolini intenta justamente llevar a la izquierda a una profundización de la cultura a través del dialecto.
Durante los años de universidad, el regreso a Casarsa representa para Pasolini el regreso a un lugar feliz. En una carta de abril de 1947 le escribe a Silvana Ottieri:

“Que fuese un sábado Santo era un particular que me dejaba frío. ¿Si hubieras visto los colores del horizonte y del campo! Cuando el tren paró en Sacile, en un silencio densísimo, como de última Tula,he sntido de nuevo las campanas. Allí, detrás de la estación de Sacile, se abría hacia el campo una carretera que no sé si he andado en mi infancia o si la he soñado…”

"Sporco comunista", "mascalzone", "frocio", "fetuso"... ("sucio comunista", "sinvergüenza", "golfo", "maricón"...). Son las últimas palabras que escuchó Pier Paolo Pasolini antes de ser apalizado hasta morir en la noche del 1 al 2 de noviembre de 1975. Los mismos insultos que hasta hace poco ensuciaban su monumento funerario, que recuerda el lugar donde se perpetró el homicidio en un desolado paraje de Ostia, a 30 kilómetros de Roma. El Ayuntamiento de Ostia Lido decidió cercar la estatua con alambre y unas rudimentarias vallas de madera para evitar las pintadas que deshonraban al artista que amaba a los ragazzi di vita (muchachos de la vida).

ANÁLISIS TARDÍO

(Fin de los años sesenta)

Sé bien, sé bien que estoy en el fondo de la fosa;
que todo aquello que toco ya lo he tocado;
que soy prisionero de un interés indecente;
que cada convalecencia es una recaída;
que las aguas están estancadas y todo tiene sabor a viejo;
que también el humorismo forma parte del bloque inamovible;
que no hago otra cosa que reducir lo nuevo a lo antiguo;
que no intento todavía reconocer quién soy;
que he perdido hasta la antigua paciencia de orfebre;
que la vejez hace resaltar por impaciencia sólo las miserias;
que no saldré nunca de aquí por más que sonría;
que doy vueltas de un lado a otro por la tierra como una bestia enjaulada;
que de tantas cuerdas que tengo he terminado por tirar de una sola;
que me gusta embarrarme porque el barro es materia pobre y por lo tanto pura;
que adoro la luz sólo si no ofrece esperanza.

Versión de Hugo Beccacece

MUERTE

Vuelvo a ti, como vuelve
un emigrado a su país y lo redescubre:
he hecho fortuna (en el intelecto)
y soy feliz, tanto
como hace tiempo lo era, destituido por norma.
Una rabia negra de poesía en el pecho.
Una loca vejez de jovencito.
Antes tu alegría se confundía
con el terror, es verdad, y ahora
casi con otra alegría
lívida, árida: mi pasión decepcionada.
Ahora me das miedo de verdad,
porque estás de verdad cerca, incluida
en mi estado de rabia, de oscura
hambre, de ansia casi de criatura nueva.

De "La religione del mio tempo" 1961
Versión de Delfina Muschietti

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