domingo, 20 de marzo de 2011

20-MARZO OVIDIO


"Ofrecer amistad al que pide amor es como dar pan al que muere de sed"
Ovidio
Poeta

20-03-43 a.C.

Obras: Amores - Arte de amar - Remedia amoris - Medea (tragedia, no se conserva) - Tristes (Tristia) - Fastos y otras

Publio Ovidio Nasón (en latín Publius Ovidius Naso) (Sulmona, 20 de marzo de 43 a. C. – Tomis, actual Constanza, 17 d. C.), poeta romano. Famoso sobre todo por sus obras Arte de amar y Las metamorfosis, obra en verso en que recoge relatos mitológicos procedentes sobre todo del mundo griego y adoptados por la cultura latina de su época.

Nació el 20 de marzo del año 43 a. C. en Sulmona, Italia, como él mismo dice, en el país de los pelignos. Era caballero de rancia estirpe, de cuya antigüedad se sentía orgulloso.
Su padre fue propietario de fincas y murió a los noventa años, poco antes que su madre. Su hermano había nacido exactamente un año antes que él y fue su compañero en los estudios que realizaba en Roma sobre retórica, en un principio para dedicarse al derecho, pero fue dando muestras de sensibilidad poética en detrimento de la elocuencia prosaica requerida en el foro. Su padre le reprochaba inclinarse a unos estudios que no daban ningún provecho, puesto que el mismo Homero murió en la pobreza. Ovidio le contestaba procurando enmendarse, pero, involuntariamente, en verso:
Parce mihi, nunquam versificabo, pater! ("¡Perdóname, papá!, puedo jurar / que nunca volveré a versificar").
Aunque se esforzaba por escribir en prosa por satisfacer a su padre, las palabras venían a él ya con ritmo y cadencia de verso "y era verso al final cuanto intentaba escribir":
Quidquid tentabam dicere, versus erat (Tristia IV 10, 26)
Tuvo como maestros de elocuencia a Higino, Arelio Fusco, originario de Asia Menor, y Porcio Latrón, de Hispania. Compartió con su hermano la vida política hasta los veinte años, edad a la que éste falleció. A la muerte de su padre, Ovidio se convirtió en heredero de todas las posesiones, por lo que pudo vivir sin preocupaciones y viajar a diferentes lugares como Atenas, Asia Menor y Sicilia, donde completó sus estudios, dedicándose ya plenamente a la poesía.
A los 18 años, influido por Tibulo y Propercio, escribió el poemario Amores, libro de elegías dedicadas a una mujer llamada Corina, que probablemente nunca existió, aunque reúne características de varios amores del poeta. Compuso después una tragedia llamada Medea, que no se conserva, y las Epistulae Heroidum o Heroidas, que nos presenta cartas supuestamente escritas por varias heroínas, como Medea o Ariadna, a sus amantes. A éstas le siguió una trilogía formada por tres poemas didácticos de tema erótico: Arte de amar (Ars Amandi o Ars Amatoria), Remedios de amor (Remedia Amoris), y Cosméticos para el rostro femenino (Medicamina faciei feminae).
Tuvo tres esposas, con la primera se casó muy joven, pero finalmente fue tachada de nec digna nec utilis, «ni digna ni útil», lo que hace pensar que no pertenecía a su mismo rango social y que no le dio hijos en su corto matrimonio. No se sabe a ciencia cierta a cuál de sus dos primeras esposas se refiere como natural del país de los faliscos. Su segundo matrimonio fue corto también, pero en éste tuvo una hija que le hizo dos veces abuelo en sendos matrimonios. Las noticias sobre su tercera esposa, Fabia, son mucho mayores. Con ella tuvo otra hija y por ella Ovidio sintió gran cariño, una mezcla entre padre y maestro literario.
En esta época de su vida escribió Las metamorfosis, epopeya en 15 volúmenes que recoge gran parte de la mitología grecorromana, poniendo énfasis en las transformaciones sufridas por al menos uno de los protagonistas, desde el origen del cosmos hasta la muerte y apoteosis del emperador Cayo Julio César. La obra, que se conserva casi íntegra, no solo fue una gran fuente de inspiración para autores posteriores, sino que dio a los estudiosos un material único sobre mitología clásica. Otra de sus obras de madurez fue los Fastos, inconclusa, donde Ovidio explica el origen de los nombres de los meses y las fiestas del calendario romano.
No obstante su gran fama en la época, un enfrentamiento con el emperador César Augusto en el año 8 a.C., le llevó a un exilio obligado a Tomis (hoy la ciudad de Constanza, en la actual Rumanía), una ciudad ubicada en la costa oeste del Mar Negro, donde pasó el resto de sus días. No se sabe a ciencia cierta por qué le exilió; unos dicen que porque estaba presente en ceremonias de adivinación donde se hablaba del destino del emperador, otras por el tono erótico de sus poemas y la última y más probable porque Ovidio tenía conocimiento de los devaneos amorosos de la hija del emperador, Julia.3 Durante este período de exilio, Ovidio escribió otras dos colecciones de poemas: Tristes y Cartas del Ponto.
Las llamadas Tristes comprenden cinco libros, en los que Ovidio explica lo que le ha sucedido, defiende su inocencia y hace una llamada de clemencia al emperador Augusto. En las Cartas del Ponto o Pónticas se dirige a varios amigos para pedirles que aboguen por su causa ante el César.
De la época final del poeta se conservan también Ibis, un breve poema en el que maldice a un enemigo que anteriormente había sido su amigo, y la Haliéutica, poema de atribución dudosa del que se conserva sólo una parte y que trata sobre la pesca.
Sus múltiples intentos para que le perdonaran la pena fueron en vano y el poeta murió en Tomis en el año 17 d.C., a la edad de 60 años

Arte amatoria (fragmento)

" Me ruborizan las lecciones que quedan por dar; pero la buena Dioné me dice: "Eso que avergüenza, es precisamente nuestro asunto". Cada mujer debe conocerse bien y, según su físico, elegir tal o cual postura: no conviene a todas las formas. La mujer cuyo rostro es particularmente bonito, se echará sobre la espalda. Y es la espalda lo que deberán enseñarlas que estén satisfechas de su cuerpo. ¿Hay arrugas en tu vientre? Pues haz corno el parto, que combatía volviendo la espalda. Milanión llevaba sobre sus hombros las piernas de Atlante; si las tuyas son bellas, hay que mostrarlas de la misma manera. La mujer pequeña adoptará la postura del jinete; pero, demasiado alta, jamás la Tebaina, esposa de Héctor, se puso sobre su marido a caballo. La mujer ha de hacerse admirar por la línea de su flanco, se representará de rodillas sobre la cama, con la cabeza un poco inclinada hacia atrás. Si vuestros muslos conservan el encanto de la juventud y vuestro pecho no tiene defectos, el hombre permanecerá de pie, mientras vosotras os tenderéis sobre el lecho perpendicularmente a él. En esta actitud no os avergüence soltar vuestra cabellera, como las Bacantes, y volved la cabeza dejando vuestros cabellos en cascada. Hay mil maneras de gustar los placeres de Venus; la más sencilla y menos cansada es echarse a medias sobre el lado derecho. Pero ni los trípodes de Febo, ni Ammon, el de la cabeza de toro, serán para vosotras más seguros oráculos que mi Musa. Si hay algo que merezca confianza, son los consejos de mi tratado, fruto de una larga experiencia; nuestros versos no defraudarán vuestra confianza. ¡Que la mujer sienta el placer de Venus penetrarla hasta lo más profundo de su ser, y que el goce sea igual para su amante que para ella! ¡Que las conversaciones amorosas y los dulces murmullos no se interrumpan jamás, y que las palabras lascivas encuentren un lugar entre vuestros juegos! "

El Poder de la Palabra
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