lunes, 16 de mayo de 2011

16-MAYO ARTURO USLAR PIETRI


"Somos un puñado de hombres con fe, con esperanza y sin caridad."
Arturo Uslar Pietri
Escritor, abogado, periodista, político

16-05-1906

Obras: Novelas: Las lanzas coloradas - El camino de El dorado - Poesia: Manoa - El hombre que voy siendo

Arturo Uslar Pietri (Caracas; 16 de mayo de 1906 - Caracas; 26 de febrero del 2001), abogado, periodista, escritor, productor de televisión y político venezolano. Es considerado como uno de los intelectuales más importantes del siglo XX en su país.

Arturo Uslar Pietri nació en Caracas en una casa situada en la calle de Romualda a Manduca, número 102. Fue hijo de Arturo Uslar Santamaría y de Helena Pietri Paúl. Entre sus antepasados se incluye a Johan Von Uslar, un alemán que luchó por la independencia de Venezuela. Uslar Pietri se crío en esa casa y en Maracay (Aragua), lugar donde publicó algunos cuentos en revistas juveniles. Estudió Ciencias Políticas en la Universidad Central de Venezuela de la capital venezolana. En 1931, publicó su primera novela Las lanzas coloradas, relato histórico situado durante la independencia de Venezuela. La obra fue muy bien acogida y supuso el comienzo de una fructífera carrera literaria.
En 1936, Uslar Pietri se volvió muy activo en el debate político con la muerte del dictador Juan Vicente Gómez. En 1939, con 33 años, se casó con Isabel Braun Kerdel, con la que tuvo dos hijos: Arturo y Federico Uslar Braun (ambos fallecidos). Ese mismo año, se convirtió en Ministro de Educación. Fundó el Partido Democrático Venezolano y fue diputado del Congreso a partir de 1944. En 1945 fue nombrado Ministro de Relaciones Interiores por el presidente Isaías Medina Angarita.
El golpe de Estado del 18 de octubre de 1945 lo obligó a abandonar el país y mudarse a Nueva York. Durante su permanencia en Nueva York dio clases en la Universidad de Columbia. Cinco años después volvió a Venezuela. Entre 1950 y 1958 trabajó en la agencia de publicidad ARS y como profesor de literatura en la Universidad Central de Venezuela. Fue electo en 1958 senador por el Distrito Federal en las listas de Unión Republicana Democrática. En 1963, fue candidato por el partido Frente Democrático Nacional para la presidencia de Venezuela, pero fue derrotado por Raúl Leoni. Después de su derrota, siguió activo como senador pero se fue distanciando poco a poco de la vida política.
Se convirtió en director del diario El Nacional desde 1969 hasta 1974, año en que se trasladó a París como embajador venezolano para la Unesco. Cuando volvió en 1979, se concentró en trabajar en sus escritos y en la educación, dejando la política activa.
Uslar Pietri fue una figura muy familiar de la televisión debido al programa televisivo semanal llamado Valores humanos, enfocado en la Historia y las Artes que comenzó a emitirse en 1953.
La muerte sorprendió a Uslar Pietri en su casa, ubicada en el sector de La Florida, Caracas, el 26 de febrero del año 2001 a los 94 años de edad. Lúcido hasta el último momento de su vida, Uslar Pietri no perdió oportunidad de hacer sentir su peso intelectual a la hora de alertar sobre el rumbo que llevaba su país.
Uslar Pietri escribió durante toda su vida sobre el desarrollo político de su país. Desde las páginas de los diarios nacionales fue un duro crítico, en especial desde su conocida columna El Pizarrón (del periódico El Nacional), la cual dejó de escribir en 1998.

Fragmento de Las lanzas coloradas

" La sangre chorrea de las lanzas, corre por las astas, se coagula en el labrado de las manos, trepa por los brazos tensos, alcanza los cuerpos y baña la mitad del caballo.
(...)
Pero a la plaza no llegan sino potros desmontados, con la sangre fresca en la silla: la del amo y la del enemigo, mezcladas. Si Boves vence, la República se pierde. La tierra es para que los hombres guerreen sobre ella. !Boves está herido! !Boves está herido! El caballo rueda en la caída, y el jinete queda tendido, en medio de la calle, inmóvil, con la lanza apretada en el puño. El aire está lleno del grito de una corneta. "La Carvajala" lloraba. Las mujeres no saben sino llorar. Debía estar cargando delante de La Victoria.
(...)
La avalancha irrumpe por todos lados y cierra sobre el cuadrángulo de la plaza. Y en medio de la plaza, bajo las chispas amarillas de la bandera, el general Ribas disparaba sus órdenes, y veía la acometida que llegaba acelerando. Los niños, asombrados, obedecían, moviendo las armas con la torpeza de los brazos débiles.
(...)
con trajes de seminaristas, recibían de un hombre maldiciente una sumaria explicación del manejo de las armas. Suavemente dejó resbalar la mano de la reja, y fue a desplomarse sobre la tierra húmeda, la carne pesada de muerte, y teñidas de sangre en el ocaso, las lanzas coloradas triunfantes en La Victoria, salvaron ese día la República. "

El Poder de la Palabra
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