jueves, 2 de junio de 2011

02-JUNIO MAX AUB


MAX AUB
Escritor

02-06-1903

Obras: El laberinto mágico: Campo cerrado (1943), Campo de sangre (1945), Campo abierto (1951), Campo del Moro (1963), Campo francés (1965) y Campo de los almendros (1968) - Las buenas intenciones y otras

Max Aub Mohrenwitz (París, 2 de junio de 1903 – Ciudad de México, 22 de julio de 1972) fue un escritor hispano-mexicano. En su momento poseyó las cuatro nacionalidades en este orden: alemana heredada de sus padres, francesa de nacimiento, española por naturalización de su padre (que se afincó en Valencia en 1914, siendo él menor de edad) y mexicana por iniciativa propia. Se exilió tras la Guerra Civil española.

Su padre era de origen alemán y su madre francesa de origen judío alemán. Su padre nació en Baviera, y en 1898 ya viajaba por Europa y España como representante comercial. Provenía de una familia de hombres de leyes pero rompió con esa tradición. Tenía don de gentes y hablaba bien el español. En Sevilla trabajó para la casa Alaska, y tras la quiebra de ésta se estableció por cuenta propia como vendedor de bisutería fina para caballeros. Sus frecuentes viajes hicieron de su figura alguien casi siempre ausente.
La madre, aunque nacida en París, provenía de Sajonia por sus padres y pertenecía a la alta burguesía. Tenía aficiones artísticas e inclinación por las antigüedades. Max nació en París, en el número 3 de cité Trévise, y creció rodeado de mujeres: su madre, su hermana Magdalena y la criada. Pasaba los tres meses de verano en un pueblo rural, Montcornet. El ambiente cultural en que creció fue privilegiado y bilingüe: con su familia practicaba el alemán y, en la calle y colegio, el francés. Su educación en lo religioso fue agnóstica.

Residió en Francia hasta 1914, año en que se trasladó a Valencia, donde la Primera Guerra Mundial había sorprendido a su padre, que por su ciudadanía alemana no podía volver a Francia. Max aprendió el castellano en un tiempo sorprendentemente corto y años después declaró que no podría escribir en otra lengua. En 1916 el padre de Max solicitó la nacionalidad española para sí y su familia, renunciando a la alemana.
En 1917, un enfrentamiento de la Guardia Civil con los ciudadanos en la plaza Emilio Castelar de Valencia le produjo tan fuerte impresión que, a partir de entonces, le llevó a centrar su interés artístico en los más desfavorecidos. En 1918 cursó estudios en la Escuela Moderna, en la Alianza Francesa, y la enseñanza secundaria en el Instituto Luis Vives de Valencia. Entre sus amistades de aquellos años figuran la familia Gaos (José, Vicente, Ignacio, Lola) a la que, desde 1916 a 1921, Max frecuentaba por las tardes para hablar con Pepe y estudiar con Carlos; Manuel Zapater, Fernando Dicenta, Juan Gil-Albert y Juan Chabás. Fue un voraz lector y, a pesar de su despierta inteligencia y las posibilidades económicas de su familia, no estudió una carrera, sino que se empleó desde 1920 como viajante para conseguir cuanto antes su independencia económica. Eso le permitió andar mucho, especialmente por Cataluña. En 1921, conoció en Gerona a Jules Romains, quien influiría en su quehacer literario con su teoría del unanimismo. Se suscribió a revistas francesas (entre ellas La Nouvelle Revue Française desde 1918), y también a algunas italianas y belgas.
A partir de 1922 residió en Barcelona cuatro meses al año y aprovechó para asistir a tertulias como la de López Picó, Joan Salvat-Papasseit, Esclasans, y Gasch. Según su biógrafo, Ignacio Soldevila, "hablaba [catalán] correctísimamente tanto la variedad valenciana como la catalana". En 1923 fue testigo en Zaragoza del alzamiento de Miguel Primo de Rivera. En diciembre viajó a Madrid por primera vez y se presentó, con una tarjeta que le dio Jules Romains, a Enrique Díez Canedo, escritor y uno de los más relevantes críticos de su tiempo.
En 1928 ingresó en el Partido Socialista Obrero Español. Compaginó la actividad comercial con la literatura, iniciándose en el teatro vanguardista: obras de su primera época son: El desconfiado prodigioso (1924), Espejo de avaricia (1927), Narciso (1928) y la novela Luis Álvarez Petreña (1934).
Cuando comenzó la Guerra Civil se encontraba en Madrid; era ya un intelectual reconocido y dirigía en Valencia el grupo teatral El Búho. Antes de Aub había dirigido el grupo Luis Llana Moret. En diciembre de 1936 fue enviado como diplomático a la legación española en París, puesto desde el que gestionó el encargo y la compra del Guernica de Picasso para la Exposición Universal del año siguiente. A su regreso a España en agosto de 1937 ocupó el puesto de secretario del Consejo Nacional del Teatro, y desde el verano de 1938 hasta su salida del país colaboró con André Malraux en la realización de Sierra de Teruel, adaptación cinematográfica de la novela L'espoir del escritor francés.
Tuvo gran amistad con los miembros de la Generación del 27, a la que de hecho perteneció.

En enero de 1939 se exilió en Francia y se instaló en París, donde ultimó el rodaje de Sierra de Teruel y comenzó la redacción de Campo cerrado; pero en abril de 1940 fue denunciado como comunista, detenido e internado en el Campo de Roland Garros, desde donde fue transferido, al mes siguiente, al Campo de internamiento de Vernet y desterrado a Marsella en noviembre. En 1941 fue detenido de nuevo y deportado a Argelia, donde compuso su estremecedor libro de poemas Diario de Djelfa (1945).
El 18 de mayo de 1942 abandonó el campo de Djelfa y se dirigió a Casablanca, donde el 10 de septiembre embarcó en el Serpa Pinto rumbo hacia Veracruz, México, país en el que se naturalizó y habitó hasta su muerte. No pudo regresar a Europa hasta 1956 y volvió a España por primera vez en 1969; fue un reencuentro agridulce del que dejó testimonio en su punzante dietario La gallina ciega (1971).
En México se entregó a una increíble actividad cultural. Allí incluso se interesó por la pintura, e hizo, además, la humorada de inventarse un heterónimo pintor llamado Jusep Torres Campalans, al que dedicó incluso una biografía (Jusep Torres Campalans) y que consiguió hacer pasar por verdadero a la crítica artística, organizando exposiciones de sus cuadros.
En México, en efecto, escribió la mayor parte de sus obras, entre las cuales destaca la serie de seis novelas —una cumbre narrativa sobre la Guerra Civil Española— que lleva el título general de El laberinto mágico. Está formada por Campo cerrado (1943), Campo de sangre (1945), Campo abierto (1951), Campo del Moro (1963), Campo francés (1965) y Campo de los almendros (1968). A ellas se suman dos grandes novelas: Las buenas intenciones (1954) y La calle de Valverde (1961).
Asimismo preparó una Antología de poesía mexicana 1950-1960 (1960). Como lírico, empezó a los 19 años con Los poemas cotidianos (1925), vinculados a un cierto simbolismo francés (Jammes, Laforgue) y a la tradición modernista hispánica. El libro fue prologado por Enrique Díez Canedo. Más valiosa es su segunda incursión en la poesía, el estremecedor Diario de Djelfa (1944 y 1970), crónica de su estancia en el campo argelino de concentración en el que permaneció entre 1941 y 1942, tras un interminable periplo por distintas cárceles francesas desde 1939. Con voluntad de testimonio colectivo expresa la angustia y la nostalgia vividas día a día con una rica imaginería verbal y amplia variedad estrófica. Destaca además su aguda sensibilidad ante la naturaleza norteafricana, que le consuela del hambre, la desesperación y el horror. La Antología traducida (1963, 1972) es el producto lírico más logrado y más vivo, en que utiliza la fórmula del monólogo dramático para hacer de la poesía un instrumento de conocimiento. Desde un «anónimo» egipcio de la XVIII dinastía hasta un poeta californiano muerto en 1964, incluyendo a un fantasmagórico Max Aub, las máscaras del autor abundan, en su polifonía, sobre su propio tratamiento del amor y la muerte, de la soledad y la angustia del tiempo, con el precedente del Cancionero apócrifo machadiano. Sigue en esta vena en Versiones y subversiones (1971) y en su libro póstumo Imposible Sinaí (1982), donde reúne en torno a la Guerra de los Seis Días árabe-israelí (1967) unos poemas que denuncian toda guerra en general e intentan comprender lo sucedido.
Hay que destacar por otro lado sus ensayos: Discurso de la novela española contemporánea (1945), La poesía española contemporánea (1947), La prosa española del siglo XIX (1952), Manual de historia de la literatura española (1974).
En los últimos años estuvo preparando una gigantesca y capital biografía a dos voces: Conversaciones con Luis Buñuel. El citado dietario La gallina ciega y los impresionantes Diarios, completan hoy la visión de Aub.
En 2001 se inició la edición de sus Obras completas, publicadas en Valencia (Biblioteca Valenciana - Institució Alfons el Magnànim). Así también, en 2001 se bautizó en su honor un asteroide descubierto entonces por Rafael Ferrando, el (72827) Maxaub.
El 9 de junio de 2009 el Instituto Cervantes de Argel inauguró su biblioteca con el nombre de "Bibioteca Max Aub".

MIEDO

Todo está llano
oscuro solitario
solo ¿dónde está el viento?
Allí. ¿Qué ruido...? Ninguno
y de pronto agudo
fino, fino, silbo un tiro
el viento murió de miedo.
Nadie.
¿Quién va? ¿Quién viene? ¿Quién sale?
¡Madre! ¡Llévame!
¡Nunca te conocí!
Por eso estoy aquí.
¡Madre oscura, noche clara
llévame a Tel-Aviv!
¿Qué vine a hacer aquí?

Me pesa como plomo
lo que perdí.
¡Qué leve el odio!
No sirve, quiero algo más profundo,
atroz, desconocido, machacándolo todo
en ti y reducirte a lodo.
¡Estoy perdido!
(en todos los sentidos).

ESPEJO

He aquí la muerte
que a nada se parece.
Parece, tú, perece.
Estoy frente a la muerte,
frente a frente en el frente.
¿La tuya? ¿La mía?
¿A qué se parece?
¿A la noche o al día?
¿Cómo es? ¿Qué color tiene?
¿Negra? ¿Por qué ha de serlo?
A lo mejor
es igual al desierto,
pero mayor.
Como la vida misma,
pero más grande.
Tal vez muerta de miedo
viéndose en un espejo,
como yo.

Edición de Pascual Mas i Usó
Ed. Visor 2008

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