sábado, 18 de junio de 2011

18-JUNIO JERZY KOSINSKI


"Cada uno de nosotros está solo y, cuanto antes un hombre lo comprenda, mejor para él.
Jerzy Kosinski"
Escritor

18-06-1933

Obras: Desde el jardín - El pájaro pintado - Pasos

Jerzy Kosinski (nacido con el nombre Josek Lewinkopf) (1933 – 1991) fue un novelista estadounidense de origen polaco. Sus obras más conocidas son El Pájaro Pintado (1965) y Desde el jardín (1971).

El nombre real de Kosinski era Josek Lewinkopf. Nació en Lodz, Polonia, el 18 de junio de 1933, de modo que era un niño cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial. Sobrevivió a las matanzas al cambiarse el nombre por el de Jerzy Kosinski y hacerse pasar por católico, acogido por una familia campesina de la Polonia Oriental gracias a las gestiones de su padre, que incluso logró para él una partida de bautismo falsa.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Kosinski se reunió de nuevo con sus padres y estudió historia y ciencias políticas en la Universidad de Lodz, trabajando como asistente en la Academia Polaca de las Ciencias. En 1957 emigró a los Estados Unidos.
Se graduó en la Universidad de Columbia y fue profesor en Yale, Princeton y otras universidades. En 1965 obtuvo la ciudadanía estadounidense.
Se casó en 1962 con Mary Hayward Weir, que falleció en 1968 debido a un cáncer cerebral. Más tarde, se volvió a casar con Katherina von Fraunhofer.

Kosinski apareció 12 veces en programa televisivo The Tonight Show de Johnny Carson entre 1971 y 1973, y en Dick Cavett Show en 1974. También colaboró en la radio, posó semidesnudo para la fotógrafa Annie Leibovitz en 1982 y presentó el Óscar al mejor guión original en la ceremonia de entrega de esos premios ese mismo año.

Interpretó el papel del revolucionario y miembro del Politburó Bolshevik en la película Rojos, de Warren Beatty, recibiendo críticas positivas por su trabajo. También adaptó para la pantalla, como se ha dicho, su novela Desde el Jardín (con el título de Bienvenido Mr. Chance), adaptación que le valió un Óscar al mejor guión adaptado.

En 1979 Kosinski decía en una entrevista que, aunque no tenía tendencias suicidas, quería conservar la posibilidad de elegir su final si una enfermedad terminal afectase a su mente o su cuerpo.

En efecto, Kosinski se suicidó en 3 de mayo de 1991, tomando una dosis mortal de barbitúricos, su habitual ron con Coca Cola, y asegurándose del resultado introduciendo su cabeza en una bolsa de plástico.

Dejó una nota: "Me he ido a dormir por un rato mayor de lo habitual. Llamando Eternidad a ese rato" (Newsweek, 13 de mayo de 1991).

Fragmento de Pasos

Ella nunca supo que yo era su amante aunque habíamos trabajado juntos durante largo tiempo en la misma oficina. Nuestros escritorios estaban en la misma habitación y a menudo, a la hora de almorzar, nos sentábamos juntos en el otro bar.

Desde hacía cerca de un año, yo no la invitaba ya a cenar o a ir al teatro o a los demás espectáculos, a los cuales ella nunca quería asistir. Procuré obtener alguna información sobre ella de mis compañeros de trabajo, pero sabían menos que yo. Esa mujer nunca había tenido una amistad íntima con nadie en la oficina. Uno de mis compañeros afirmó haber oído decir que se había divorciado pocos años antes y que su único hijo vivía con su padre en el sur.

Comencé a seguirla. En cierta oportunidad, me pasé un sábado íntegro acechándola desde el vano de una puerta ubicada enfrente del edificio donde vivía. Esa tarde, salió de su departamento y volvió alrededor de las siete. Antes de las ocho, volvió a salir y se encaminó hacia la calle principal. La seguí hasta que llegó a la plaza, donde llamó a un taxi. Volví a mi puesto de observación

Esperé parado en el poco profundo vano de la puerta, hasta que la llovizna se trocó en persistente lluvia, empapándome el saco. Después de la medianoche, un taxi se detuvo frente a la puerta y ella bajó, sola.

Cavilé sobre mi obsesión y sobre las absurdas vigilias a las cuales me había llevado. Como, al parecer, no tenía probabilidad de llegar a ser su amante, decidí forjar un vínculo indirecto que me permitiera descubrir algo más sobre ella. Le hablé a uno de mis amigos, quien, supuse, podría establecer contacto con ella y deposité mi confianza en él. Mi amigo se mostró dispuesto a abordar la empresa y comenzamos inmediatamente a urdir un plan factible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario